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El Supremo italiano rechaza el recurso de Juana Rivas y ella acudirá a tribunales internacionales

La madre de Maracena ha agotado las vías en Italia tras la negativa del Tribunal Supremo de Casación a su último recurso contra la custodia del hijo menor, que sigue con el padre, Francesco Arcuri, procesado por maltrato. Su equipo jurídico anuncia que recurrirá a instancias internacionales.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El Tribunal Supremo de Casación de Italia ha desestimado el último recurso presentado por Juana Rivas contra la decisión que otorga la custodia de su hijo menor a su padre, el italiano Francesco Arcuri, quien reside con el niño en la localidad de Carloforte. La madre de Maracena, que lleva más de diez años inmersa en un complejo litigio transfronterizo, ha anunciado que llevará su caso ante tribunales internacionales al considerar que se están vulnerando derechos fundamentales del menor y de la infancia.

El equipo jurídico de Juana Rivas ha expresado su profundo malestar a través de un comunicado, en el que califica de «barbaridad» que el pequeño tenga que «convivir y depender de su padre, sentado en el banquillo por maltratarle». La defensa lamenta que la Corte de Casación italiana haya rechazado todos los recursos planteados para «evitar esta terrible situación» y asegura que se trata de «una nueva incoherencia en este largo proceso, en el que se están violando derechos fundamentales de la infancia y de las víctimas del delito que consagra la normativa nacional y europea».

Arcuri está siendo juzgado en el Tribunal Penal de Cagliari por presunto maltrato físico y psicológico a los dos hijos que tiene en común con Juana Rivas. El proceso comenzó en septiembre del año pasado y, según las estimaciones de la defensa de la madre, no concluirá antes de que finalice 2025, ya que las sesiones están programadas hasta diciembre. La lentitud del procedimiento penal es uno de los principales motivos de queja de la parte de Juana Rivas, que denuncia que «frente a la rapidez con la que se tramitan todas las cuestiones judiciales contra ella, los procesos contra Francesco Arcuri se eternizan».

Juana Rivas ha denunciado además que desde el pasado 25 de julio no ha podido comunicarse con su hijo menor, que regresó a Italia con el padre. Asegura que Arcuri no le proporciona información sobre el estado del niño y que, ante sus «insistentes llamadas», responde únicamente que «el niño está muy bien». La madre ha trasladado esta situación a las autoridades italianas y tiene prevista una audiencia ante el juzgado civil de Cagliari el próximo 19 de agosto para tratar el régimen de comunicaciones.

El caso de Juana Rivas, que saltó a los medios en 2017 cuando ella se negó a entregar a sus hijos al padre tras un periodo de vacaciones en España, ha pasado por múltiples instancias judiciales en ambos países. La madre fue condenada en España por sustracción de menores, aunque posteriormente obtuvo indultos parciales. Ahora, la defensa anuncia que acudirá a tribunales internacionales, como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o el Comité de Derechos del Niño de Naciones Unidas, para que examinen la respuesta que los tribunales italianos y españoles están dando al caso.

Paralelamente, fuentes judiciales han informado de que el juzgado que instruye la causa contra Juana Rivas en España ha dado traslado a la Fiscalía y a las partes para que se pronuncien sobre el archivo o la continuación del procedimiento, por lo que no se esperan novedades al menos hasta mediados de septiembre. Mientras tanto, la madre continúa su batalla legal para recuperar la custodia de su hijo, en un caso que sigue generando una gran controversia social y mediática tanto en Italia como en España.