Gabriel Rufián será el cabeza de lista de ERC al Congreso en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Así lo ha confirmado la formación independentista, que formalizará la decisión este domingo en una reunión de su Ejecutiva Nacional. De este modo, el actual portavoz del partido en la Cámara Baja se mantiene al frente de la candidatura republicana y descarta encabezar el Frente Amplio, la coalición de izquierdas que le había reclamado en los últimos días.
Según ha informado ERC en un comunicado, a lo largo de los próximos días se concretarán los detalles de la candidatura con la celebración de los distintos congresos regionales. La formación presidida por Oriol Junqueras ha añadido que para el 20 de octubre están previstas las reuniones de los órganos internos del partido, que aprobarán las candidaturas tanto al Congreso como al Senado.
La decisión pone fin a las especulaciones sobre el futuro político de Rufián, que en las últimas semanas había recibido llamamientos públicos para implicarse en el Frente Amplio, la nueva coalición integrada por Más Madrid, IU, Movimiento Sumar y Comuns. Esta plataforma aún no tiene cabeza de lista y permanece inmersa en las negociaciones de la lista por Madrid, además de mantener la incógnita sobre una posible incorporación de Podemos.
La exalcaldesa de Barcelona Ada Colau fue una de las voces más contundentes al reclamar su liderazgo. El pasado viernes se mostró «totalmente dispuesta a ayudarle si se decide, no solo a poder ser candidato por Cataluña, sino ejercer ese liderazgo también para unificar esa izquierda a nivel estatal». En la misma línea, el portavoz de Comuns y candidato a la alcaldía de Barcelona, Gerardo Pisarello, apremió a Rufián a «decidir» si quería concurrir con ERC o prefería «implicarse» en la candidatura del Frente Amplio.
El propio Rufián ya había dejado clara su intención de permanecer en las filas republicanas. «Yo quiero representar a Esquerra Republicana. Y lo estoy intentando hacer con unas mínimas condiciones para poder enfrentarnos con suficientes garantías y arrestos a lo que viene. Y lo estoy intentando hacer acompañado de otras fuerzas de izquierdas y antifascistas porque esto solos no se gana. Y lo intentaré hasta el final. Y ojalá ERC también lo quiera. Nada más», manifestó el pasado jueves.
La confirmación de Rufián como candidato de ERC cierra así la puerta a su integración en el Frente Amplio, una coalición que aspiraba a aglutinar a la izquierda estatal y que había depositado en el dirigente catalán la esperanza de un liderazgo unificador. La decisión se produce después de que la secretaria general de ERC, Elisenda Alamany, asegurara este sábado en una entrevista que Rufián sería finalmente el cabeza de lista de la formación independentista.
Alamany también se refirió al adelanto electoral y criticó que se haya convocado «después de tres años en los que Junts haya bloqueado cualquier avance, cualquier mejora para los catalanes». Asimismo, reprochó al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que no haya «lamentado que Cataluña pierda 4.700 millones para su financiación» a causa de la convocatoria electoral, ni que se muestre preocupado por la condonación de la deuda del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA) o que se complete el traspaso de Rodalies.
Con esta decisión, ERC apuntala su candidatura de cara a los comicios del 29 de noviembre y despeja el escenario interno de la formación, que afronta la cita electoral con su actual portavoz en el Congreso como principal referente. El partido confía en que los congresos regionales y las reuniones de los órganos internos previstas para el 20 de octubre terminen de perfilar una candidatura que aspira a mantener su presencia en la Cámara Baja.