La Comisión Europea, junto con la Agencia Ferroviaria de la Unión Europea, sigue de cerca la situación tras el accidente ferroviario de Urda (Toledo) y mantiene contacto con las autoridades españolas para conocer su evaluación completa de lo sucedido. Bruselas ha anunciado que examinará el suceso con detalle y ha ofrecido «toda su ayuda» a España, en un mensaje de solidaridad dirigido al país: «Europa llora con vosotros».
La tragedia se produjo el miércoles y tuvo como protagonistas la colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo. Según la información disponible, el siniestro ha dejado al menos 68 fallecidos y decenas de heridos. La cifra de víctimas puede variar a medida que avancen las labores de identificación y los equipos de emergencia completen su trabajo en la zona.
Mientras continúan esas tareas, numerosas familias permanecen a la espera de conocer el paradero de sus seres queridos. Familiares y amigos de pasajeros con los que aún no han podido contactar han recurrido a las redes sociales para pedir ayuda, difundiendo fotografías y datos sobre los vagones y asientos en los que viajaban. Algunos buscan información sobre si sus allegados han sido trasladados a hospitales, mientras otros aguardan noticias de los equipos desplegados. Los avisos publicados no constituyen un listado oficial de desaparecidos y su situación puede haber cambiado desde su difusión.
Entre los casos que han trascendido figuran el de David Martínez Méndez, de 25 años, que viajaba por motivos laborales en el vagón 7 del AVE, y el de Juan José García Palacios, guardia civil de 26 años que había terminado su turno y viajaba en uno de los trenes accidentados. También se buscan a Adriana Marroquín Rodríguez, que viajaba de Madrid a Sevilla en el vagón 8 del AVE, y a David Reina Reguera, malagueño de 22 años que trabaja como mecánico ferroviario en Madrid y se dirigía a Málaga. Otra de las pasajeras cuya familia ha pedido colaboración es Ana Avilés Uruñuela, que viajaba a Sevilla para asistir a la boda de su hija, prevista para este sábado.
Para atender a los afectados, las compañías y los servicios de emergencia han habilitado varias líneas de atención. Renfe ha activado su Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y a sus Familiares, con el teléfono gratuito 900 10 10 20. Iryo ha puesto a disposición de los afectados el 900 001 403, y el Servicio de Emergencias de Castilla-La Mancha ha habilitado el 900 122 112 para familiares y amigos que necesiten información. Adif, por su parte, ha establecido puntos de atención en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha Almudena Grandes, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.
La Guardia Civil ha pedido a los familiares que no han logrado localizar a sus allegados que acudan a las dependencias habilitadas para denunciar la desaparición y colaborar en la identificación de las víctimas. Se han establecido cuatro oficinas para recoger información y muestras de ADN de familiares de primer grado, en Madrid (calle Batalla del Salado, 32), Sevilla (avenida de la Borbolla, 8), Córdoba (acceso por la avenida de los Mozárabes) y Toledo (avenida Barber, 42). Los datos aportados permitirán contrastar la información de los pasajeros con los registros de los equipos de emergencia y de identificación forense.
Las autoridades han pedido que cualquier información relevante se transmita por los canales oficiales y que no se acuda al lugar del accidente, para no obstaculizar el trabajo de los servicios de emergencia. Por su parte, el Rey Felipe VI ha cancelado toda su agenda y ha trasladado su «pésame, apoyo y cariño» a los afectados.