El guitarrista José Antonio Carmona Carmona, conocido artísticamente como Pepe Habichuela y considerado una institución del flamenco, ha fallecido este martes en Madrid a los 82 años a causa de una enfermedad pulmonar. Su muerte supone la pérdida de uno de los intérpretes más influyentes de la guitarra flamenca contemporánea y de un miembro destacado de la dinastía de los Habichuela, una familia de artistas que ha marcado a varias generaciones del flamenco.
Con una trayectoria de más de seis décadas, Habichuela compartió escenario con grandes cantaores como Enrique Morente, Camarón de la Isla, Pepe Marchena y Juanito Valderrama. Durante los años setenta participó, junto a figuras como Paco de Lucía, en una renovación del flamenco que abrió el camino a los jóvenes guitarristas que llegaron después. Su manera de entender la guitarra, con un sonido personal y profundo, lo convirtió en referencia para numerosos artistas.
Nacido en Granada en 1944, Pepe Habichuela era nieto de Habichuela el Viejo, cuyo nombre era Juan Gandulla Habichuela, e hijo de Tío José Habichuela. Pasó la infancia con sus seis hermanos en una cueva del barrio del Albaicín, cerca del Sacromonte, donde su padre llevaba a familiares y amigos a tocar la guitarra después de actuar por las tabernas mientras las mujeres bailaban. Con doce años ya tocaba por el Sacromonte y a los 18, en 1962, se trasladó a Madrid, donde trabajaba su hermano Juan. En 1964 debutó en el tablao de Torres Bermejas, un espacio clave en la historia del flamenco madrileño.
Su encuentro con el cantaor granadino Enrique Morente marcó una etapa central de su carrera. Trabajaron juntos durante cerca de 30 años y Habichuela lo acompañó en discos fundamentales como Despegando y Homenaje a D. Antonio Chacón, ambos de 1977, así como en Negra, si tú supieras, de 1992. Sobre los escenarios permaneció junto a Morente casi hasta el fallecimiento del cantaor en 2010, con actuaciones recordadas en el Teatro Campoamor de Oviedo y en la Bienal de Flamenco de Sevilla en 2007. En 2020 se unió al hijo de Morente, Kiki, en el espectáculo Habichuela Morente dentro de Suma Flamenca.
Como solista publicó su primer disco propio en 1983, A Mandeli, dedicado a su abuelo. Más tarde llegaron Habichuela en rama, de 1997; Yerbagüena, de 2001, grabado junto a The Bollywood Strings, y Hands, de 2010, con el contrabajista de jazz Dave Holland, con quien también realizó giras por Europa. La apertura a otras músicas fue una constante en su carrera, como demostró con el espectáculo El dron, del año 2000, en el que fusionó el flamenco con la música india junto a Chandrú, o con Yesqueros, estrenado en 2024.
Las giras internacionales formaron parte de su vida. En 1988 participó en la gira Flamenco puro; en 2004 recorrió ciudades españolas con la Gira Flamenca del Norte y en 2016 actuó por Oriente Medio. En 2017, con motivo de sus 60 años de trayectoria, ofreció tres conciertos en el Teatro Circo Price de Madrid dentro de Suma Flamenca, con invitados como Farruquito, José Mercé, Niña Pastori y Miguel Poveda. También actuó en 2025 en Las Noches del Botánico de Madrid.
Su carrera fue reconocida con numerosos premios. Entre ellos figuran la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, concedida en 2018 y recibida de manos de los reyes en 2021; el Premio Maestro del Flamenco del Mediterranean Music Institute de la Universidad Berklee College of Music, en 2015; el Premio Internacional del Flamenco Manolo Sanlúcar, en 2024, y el Castillete de Oro del Festival del Cante de las Minas, en 2025. En 2026 recibió la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio de manos del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante un acto en La Moncloa por los 600 años de la llegada del pueblo gitano a España. También fue nombrado Embajador del Flamenco Granadino por el Ayuntamiento de Granada y obtuvo el Premio de Cultura Gitana en su apartado de música en 2018.
Tras conocerse la noticia, Pedro Sánchez escribió en su cuenta de X: «Se apaga la guitarra de Pepe Habichuela, pero su música seguirá sonando allí donde el flamenco siga contando quiénes somos. Gracias por una vida entregada al arte y por engrandecer nuestro patrimonio cultural. Un abrazo a su familia y a sus seres queridos». También la delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid señaló: «Nadie hizo hablar la guitarra como Pepe Habichuela. Él se ha ido de esta tierra, pero nos deja su música».
Pepe Habichuela estaba casado desde hace más de 50 años con Amparo Bengala. Su hijo Josemi Carmona fue componente de Ketama, igual que su sobrino Antonio Carmona. Con él desaparece uno de los nombres esenciales de una saga que ha mantenido vivo el flamenco desde los tablaos de Granada y Madrid hasta los grandes escenarios internacionales.