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Una exmoderadora de Meta de 24 años se suicida tras tres años revisando violencia extrema en Barcelona

La joven trabajó entre 2022 y 2025 para Telus en la Torre Glòries de Barcelona, donde revisaba vídeos e imágenes violentas para Facebook. Su familia estudia demandar a Meta y Telus y reclama entre 200.000 y 500.000 euros.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Una exempleada de Facebook de 24 años que trabajó como moderadora de contenidos en Barcelona se ha suicidado en Lyon (Francia), según han confirmado fuentes próximas al caso. La joven había sufrido problemas de salud mental durante su etapa laboral, después de exponerse de forma continuada a imágenes y vídeos de extrema violencia. Su familia estudia emprender acciones legales contra Meta y Telus, la empresa subcontratada para gestionar la moderación de contenidos.

El abogado de la familia, Roberto Castro, ha explicado que todavía se están valorando las medidas legales que se llevarán a cabo. Los familiares contemplan reclamar una indemnización de entre 200.000 y 500.000 euros. También se estudia la posibilidad de acudir a la vía penal, al considerar que las compañías podrían tener una responsabilidad directa en el fallecimiento. La Fiscalía de Lyon ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la muerte, según fuentes policiales francesas.

La joven residía en Francia, donde había regresado tras finalizar su relación laboral en Barcelona. Trabajó entre 2022 y 2025 para Telus, la empresa encargada de revisar los contenidos publicados en Facebook, en las oficinas situadas en la Torre Glòries de Barcelona. Su labor consistía en examinar y filtrar publicaciones, entre ellas vídeos e imágenes de violencia extrema.

Según el bufete Bastet, que representa a antiguos trabajadores de la compañía, en 2023 comenzó a sufrir síntomas de estrés postraumático que la obligaron a solicitar una baja médica. Durante ese mismo periodo llegó a intentar suicidarse. El despacho asegura que conserva correos electrónicos enviados por la trabajadora en los que comunicaba los problemas psicológicos que le estaba ocasionando su actividad profesional. En 2025, la joven puso fin a su relación laboral con la empresa y recibió una indemnización de 2.000 euros, según la información facilitada por su abogado. La familia considera que el deterioro de su salud mental estuvo relacionado con la exposición continuada a material violento durante su trabajo.

El caso se suma a las reclamaciones de más de 700 antiguos moderadores de Facebook e Instagram contra Meta y Telus. Los trabajadores solicitan 100.000 euros por persona en concepto de daños psicológicos y morales derivados, según sostienen, de la exposición continuada a contenidos especialmente sensibles. Además, un juzgado de Barcelona investiga una querella presentada por moderadores de contenido contra las compañías por presuntos delitos contra los derechos de los trabajadores, lesiones por imprudencia grave y contra la integridad moral. Los denunciantes alegan que no disponían de un plan adecuado de prevención de riesgos psicosociales.

Las denuncias por las consecuencias de este trabajo se remontan a 2023, cuando un grupo de empleados presentó una primera querella en la que relataba problemas como insomnio y estrés postraumático. En febrero de 2024, un juzgado barcelonés admitió a trámite por la vía penal la querella de un exempleado que afirmaba haber enfermado tras revisar contenidos violentos de Facebook e Instagram. En enero de 2025, otra moderadora se querelló contra Telus y Meta y denunció unas condiciones laborales que calificó de «absolutamente inhumanas, indecentes y que son totalmente inaguantables para cualquier ser humano».

Tres meses después, Telus cerró el servicio de moderación de contenidos que prestaba desde la Torre Glòries, donde Meta había llegado a contar con más de 2.000 moderadores. La decisión provocó la salida de los empleados que trabajaban en ese servicio, pero las reclamaciones judiciales continuaron. En junio de ese año, otros 29 antiguos trabajadores presentaron una nueva querella contra la subcontrata y la tecnológica.