El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha certificado este lunes en Argel el fin de la crisis diplomática con Argelia, que se prolongó durante seis años, mediante un acuerdo «político» para aumentar el suministro de gas argelino y la celebración de una cumbre bilateral en octubre. La visita oficial, la primera de alto nivel desde el deterioro de las relaciones en 2022, marca el inicio de una «nueva etapa» en la que ambos países aspiran a consolidar su «partenariado» energético y ampliar la cooperación a otros ámbitos estratégicos.
El acuerdo gasístico, aunque todavía sin carácter formal, busca incrementar en un 10% las importaciones de gas natural procedente de Argelia, que actualmente representan cerca del 35% del total de las compras españolas de este recurso. En un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica y la necesidad de diversificar las fuentes de abastecimiento, el Gobierno español considera prioritario reforzar esta relación para dar estabilidad al suministro y reducir la dependencia del gas natural licuado que llega desde Estados Unidos. Sánchez ha subrayado que España ve en Argelia no solo a un país vecino, sino también a un «socio estratégico» y a un «país amigo».
La reconciliación entre ambos países se escenificará en octubre, cuando España acoja la VIII Reunión de Alto Nivel (RAN) entre los dos gobiernos, la primera desde que estalló la crisis en 2022. La cumbre estará precedida por consultas políticas y deberá servir para dotar de contenido concreto a la nueva etapa anunciada en Argel, así como para ordenar una agenda bilateral que ambos países quieren extender mucho más allá del gas. Durante su comparecencia conjunta, Sánchez y Tebboune han coincidido en que el diálogo político es la base sobre la que se construye todo lo demás.
La crisis diplomática se originó en marzo de 2022, cuando el Gobierno español respaldó la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental como la opción «más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto. Argelia, principal aliada del Frente Polisario, respondió suspendiendo el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España y bloqueando buena parte de los intercambios comerciales. Las relaciones comenzaron a recomponerse progresivamente, pero no ha sido hasta esta visita cuando ambos gobiernos han dado formalmente por superada aquella etapa.
Más allá del gas, Sánchez y Tebboune han acordado reforzar la cooperación en la gestión de los flujos migratorios, la lucha contra el terrorismo, la seguridad regional, la cultura y los intercambios económicos. Según han señalado, ambos gobiernos aspiran también a ejercer de puente entre Europa y África. Además, el presidente español ha viajado acompañado por representantes de compañías españolas implantadas en el país y ha ofrecido el respaldo del Ejecutivo a su participación en el proceso de modernización de la economía argelina.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, se ha reunido este lunes con representantes empresariales para abordar las oportunidades que abre la nueva relación. El objetivo es ampliar la presencia española en sectores como la industria, las infraestructuras, la alimentación, los servicios, la innovación tecnológica y la digitalización, además de explorar nuevas inversiones energéticas. Entre las compañías que han participado en el encuentro figuran Repsol, Enagás, Moeve, Sisener Sigma, Técnicas Reunidas, Aqualia (FCC), Sacyr Agua, CAF, GB Foods, Vicky Foods, Equatorial Coca Cola Bottling Company, Indra y Airbus.
Aagesen ha destacado que las empresas españolas deben ser protagonistas ante las oportunidades de esta nueva etapa de relación diplomática con Argelia y que, aunque la energía es uno de los pilares clave, la cooperación alcanza muchos otros sectores, como agua, infraestructuras, transporte, alimentación, defensa o tecnología. Sánchez ha evitado cualquier referencia al Sáhara Occidental durante su comparecencia, pero Tebboune ha confirmado que ambos dirigentes abordaron la cuestión en su reunión y acordaron seguir «compartiendo» sus puntos de vista y «apoyar y sostener» los esfuerzos de Naciones Unidas para alcanzar una solución pacífica al conflicto conforme al derecho internacional.
El viaje de Sánchez a Argelia se produce después de que el presidente español asistiera en Nueva York a la victoria de la Selección española en el Mundial, un triunfo que Tebboune ha felicitado y que Sánchez ha celebrado con un reconocimiento a los jugadores y al equipo técnico por su «juego» y su «esfuerzo». La reconciliación entre ambos países abre una nueva etapa en las relaciones bilaterales, con importantes implicaciones para la seguridad energética de España y para la proyección de ambos países como actores clave en la región euromediterránea.