Tenerife se ha convertido en uno de los destinos preferidos por las familias que buscan unas vacaciones donde niños y adultos encuentren su propio espacio. Su clima agradable durante buena parte del año, sus playas, sus paisajes y una oferta de ocio que va más allá del verano lo convierten en una opción especialmente interesante para viajar con niños. Sin embargo, la clave para que la experiencia sea un éxito no está solo en el destino, sino en acertar con el alojamiento.
Cuando se viaja con niños, el hotel deja de ser un simple lugar donde dormir y se convierte en parte fundamental de las vacaciones. Una piscina donde pasar horas jugando, actividades para hacer nuevos amigos, espacios para descubrir cosas nuevas y la libertad de elegir qué hacer a lo largo del día son detalles que, para los más pequeños, pueden ser tan importantes como cualquier visita turística. Por eso, al buscar hoteles familiares en Tenerife, conviene fijarse en aspectos que van más allá de las fotografías de las habitaciones: si hay actividades para diferentes edades, si los niños cuentan con espacios propios, si existen alternativas para los días en los que apetece quedarse en el hotel y qué opciones tienen los adultos cuando quieren disfrutar de un rato de tranquilidad.
En los últimos años, algunos resorts han desarrollado propuestas que superan la animación infantil convencional y crean experiencias en las que los niños dejan de ser simples acompañantes para convertirse en protagonistas de sus propias vacaciones. Es el caso de Landmar Costa Los Gigantes, un resort familiar situado en Puerto de Santiago, en el oeste de Tenerife, que ha hecho del entretenimiento infantil una parte importante de su identidad. Tanto es así que cada sábado celebra una feria.
Con esa idea de crear experiencias que van más allá de las instalaciones del hotel nace Landi Town, un concepto exclusivo de Landmar Costa Los Gigantes que gira en torno a Landi, su simpática tortuga mascota. La experiencia comienza desde el propio alojamiento, con las Landi Suites, habitaciones familiares de unos 45 metros cuadrados que incluyen detalles pensados para quienes viajan con niños: bienvenida personalizada, productos infantiles de Landi, albornoces, zapatillas y un minibar de bienvenida.
Pero las ventajas no se quedan en la habitación. Las familias que reservan esta experiencia disponen de una zona exclusiva en el restaurante buffet, con servicio en mesa y productos especiales, además de hamacas y camas balinesas reservadas en primera línea de piscina. Los más pequeños cuentan también con su propio Play Corner y actividades especiales, mientras que un Landi Ambassador ofrece atención personalizada a la familia durante toda la estancia. Es una forma de entender las vacaciones en la que los niños tienen su propio universo y los adultos encuentran pequeñas comodidades que marcan la diferencia.
Quienes han viajado con niños saben que las vacaciones también están llenas de pequeñas cuestiones prácticas: a qué hora se come, dónde encontrar algo para picar después de la piscina, qué hacer por la tarde o cómo organizar el día siguiente. Son detalles que pueden parecer secundarios, pero que terminan influyendo en la experiencia, especialmente cuando se viaja con niños pequeños. Por eso, elegir un hotel familiar en Tenerife con todo incluido puede resultar una alternativa cómoda. Tener las comidas, buena parte de las bebidas y diferentes servicios organizados desde el principio permite reducir las preocupaciones cotidianas y disfrutar con mayor tranquilidad del presupuesto previsto para el viaje.
Eso sí, no todos los establecimientos ofrecen exactamente lo mismo. Antes de reservar, merece la pena revisar los horarios de restauración, la variedad de platos, las opciones disponibles entre comidas y los servicios incluidos en cada régimen. En un resort como Landmar Costa Los Gigantes, donde conviven piscinas, zonas de ocio, propuestas gastronómicas y espacios de descanso, las familias pueden organizar buena parte de sus jornadas sin necesidad de salir del hotel. Y eso no significa pasar todas las vacaciones haciendo lo mismo, sino poder decidir sobre la marcha si apetece una mañana de piscina, una actividad con los niños, un rato de descanso o simplemente disfrutar del día sin demasiados planes.
Porque, después de todo, las vacaciones también deberían servir para dejar atrás las prisas. Tenerife ofrece, además, la posibilidad de descubrir la isla en familia más allá del hotel, con excursiones y paisajes que completan una experiencia pensada para que cada miembro de la familia encuentre su lugar.