El Gobierno central ha rechazado la solicitud de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, de declarar la emergencia de interés nacional para hacer frente a los incendios forestales que afectan a la región, donde ya se han evacuado a más de 10.000 personas. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín Aguirre, afirmó que la petición debe ser «explicada y justificada» con un informe detallado, y criticó que la Comunidad enviara únicamente una «escueta carta» para solicitar la activación del nivel máximo de emergencia.
Los incendios, que comenzaron el jueves, afectan a tres comunidades autónomas: Madrid, Castilla-La Mancha y Castilla y León. En la región madrileña, los focos activos se localizan en Villa del Prado, con afección a Aldea del Fresno; en San Martín de Valdeiglesias, que amenaza a Pelayos de la Presa; y en Almorox (Toledo), que se encuentra en fase de estabilización. Las llamas han obligado a desalojar a miles de vecinos de localidades como Aldea del Fresno y San Martín de Valdeiglesias, y las autoridades advierten de que las condiciones meteorológicas previstas para este viernes serán «muy adversas», con altas temperaturas y fuertes rachas de viento que podrían avivar el fuego.
La presidenta Ayuso solicitó en la noche del jueves la activación de la Situación Operativa 3 del Plan Infoma, el nivel más alto de la escala de emergencias, que implica que la dirección operativa de la lucha contra los incendios pasa a ser competencia exclusiva del Estado. En un mensaje en sus redes sociales, Ayuso señaló que los incendios están «fuera de la capacidad de extinción» de la Comunidad y que es necesario «reforzar el apoyo nacional e incluso internacional». La activación de este nivel permitiría al Gobierno central coordinar todos los medios disponibles, incluyendo los de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ya trabaja en la zona junto a bomberos de la Comunidad de Madrid y del Ayuntamiento de la capital.
Sin embargo, el delegado del Gobierno, Francisco Martín Aguirre, cuestionó la forma en que se realizó la petición. En declaraciones a la Cadena SER, aseguró que la Comunidad de Madrid envió una carta «de tres párrafos» sin la documentación necesaria para justificar la emergencia nacional. «Estamos hablando de una cosa muy seria como para resolverla en una carta de tres párrafos para poder poner un tuit. Esto no funciona así, estamos hablando de muchas vidas, de mucho patrimonio, de muchos recursos», afirmó. Martín Aguirre insistió en que la solicitud requiere una «fundamentación detallada» y un informe técnico que acredite la necesidad de la medida, y que el Gobierno evaluará la petición una vez reciba toda la información.
Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha desplazado al puesto de mando avanzado ubicado en la localidad madrileña de Cenicientos para seguir la evolución de los incendios. Allí se encuentra también el delegado del Gobierno, mientras los equipos de emergencia trabajan sin descanso para contener las llamas y proteger a la población. La UME ha desplegado efectivos y medios aéreos para apoyar las labores de extinción, y se espera que en las próximas horas se refuercen los dispositivos si las condiciones meteorológicas empeoran.
La negativa del Gobierno central a declarar la emergencia nacional ha generado un cruce de acusaciones entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la presidenta madrileña. Desde la Comunidad de Madrid se critica la «lentitud» del Gobierno para asumir el control de la situación, mientras que desde la delegación del Gobierno se insiste en que la petición debe seguir los cauces formales establecidos. Mientras tanto, los vecinos evacuados permanecen en albergues habilitados por las autoridades locales, a la espera de que las llamas sean controladas y puedan regresar a sus hogares.
Los incendios forestales en la Comunidad de Madrid se suman a una oleada de fuegos que afectan a varias regiones de España en un verano especialmente seco y caluroso. La falta de lluvias y las altas temperaturas han creado condiciones propicias para la propagación de las llamas, lo que ha llevado a los expertos a alertar sobre la necesidad de reforzar los medios de prevención y extinción. La situación en Madrid es especialmente crítica debido a la proximidad de los incendios a núcleos urbanos y a la gran cantidad de personas que han tenido que ser desalojadas.