Rebecca Gayheart, la actriz que dio vida a la popular Julie Freeman en la comedia adolescente de culto «Jawbreaker» (1999), regresa al universo de esa película para enfrentarse a un reto completamente nuevo: su debut en un musical. La intérprete se encuentra inmersa en los ensayos de «Jawbreaker The Musical», que se estrena este viernes y permanecerá en cartel hasta el 20 de septiembre en el Hudson Backstage Theatre de Los Ángeles. En esta ocasión, Gayheart asume el papel de la directora Sherwood, un personaje que no aparecía como tal en el filme original, sino que surge de la fusión de dos figuras de la cinta de 1999.
La actriz ha confesado estar «muerta de miedo» ante esta nueva etapa profesional. En declaraciones recogidas durante un descanso de los ensayos, Gayheart admitió que interpretar un personaje cantado la saca por completo de su zona de confort. «Es un desafío enorme porque nunca había hecho teatro musical», explicó. La fusión de los dos personajes originales —el director y la orientadora escolar, que en la película eran interpretados por otros actores— ha sido una decisión creativa del equipo del montaje para dar mayor profundidad a la trama y adaptar la historia a los tiempos del escenario.
«Jawbreaker», dirigida por Darren Stein, se convirtió en un fenómeno de culto gracias a su mezcla de comedia negra, crítica social y estética noventera. La película narraba cómo un grupo de chicas populares de instituto intentaba ocultar un accidente mortal que involucraba a una de sus compañeras. El filme, protagonizado por Rose McGowan, Rebecca Gayheart y Julie Benz, entre otras, destacó por su tono satírico y su retrato de las dinámicas de poder adolescente. Ahora, más de dos décadas después, la historia salta a los escenarios con una propuesta musical que promete actualizar su mensaje sin perder la esencia original.
Para Gayheart, volver a este proyecto tiene un significado especial, ya que fue uno de sus primeros papeles destacados en Hollywood. La actriz, que también ha participado en series como «Nip/Tuck» o «Dead Like Me», asegura que el musical le permite redescubrir a su personaje desde una perspectiva adulta y con una nueva capa de complejidad. «Sherwood es un personaje que ahora tiene más matices que en la película», señaló. La producción, que cuenta con un reparto joven en su mayoría, busca atraer tanto a los nostálgicos de los años noventa como a nuevas generaciones que descubran la historia por primera vez.
El Hudson Backstage Theatre, un espacio íntimo del circuito alternativo de Los Ángeles, acoge esta adaptación que ya ha generado expectación entre los seguidores del filme. Las funciones se celebrarán durante varias semanas, y el equipo creativo ha trabajado en una puesta en escena que combine la energía del teatro musical con la estética visual que caracterizó a la cinta. Aunque aún no se han anunciado fechas para una posible gira o traslado a otros mercados, el estreno en la ciudad californiana supone una prueba de fuego para un proyecto que lleva años gestándose.
La decisión de fusionar dos personajes en uno responde, según fuentes cercanas a la producción, a la necesidad de condensar la historia para adaptarla a los tiempos del teatro y dar más protagonismo a la figura de la autoridad escolar, que en la película quedaba en un segundo plano. Gayheart, que en la cinta original era una de las alumnas populares, ahora se pone al otro lado de la mesa, interpretando a quien debe lidiar con las consecuencias de las travesuras de las estudiantes. Un giro que la propia actriz ha calificado de «irónico y divertido».
Con este estreno, «Jawbreaker» se suma a la tendencia de adaptar películas de los años noventa al formato musical, un fenómeno que ha dado títulos como «Heathers» o «Mean Girls». La apuesta por recuperar historias con fuerte componente nostálgico busca conectar con un público adulto que creció con esas películas y, al mismo tiempo, atraer a espectadores más jóvenes. Por ahora, Gayheart afronta el reto con humildad y algo de vértigo, pero convencida de que el resultado merecerá la pena. «Espero estar a la altura», concluyó.