El Festival de Cine de Venecia ha vivido uno de sus momentos más emotivos con el estreno de «Place to Be», la nueva película del director húngaro Kornél Mundruczó. La cinta, protagonizada por la actriz Ellen Burstyn, de 93 años, recibió una ovación de seis minutos por parte del público, que aplaudió de pie la interpretación de la veterana intérprete. Visiblemente emocionada, Burstyn rompió a llorar y abrazó a sus compañeros de reparto, Taika Waititi, Pamela Anderson y Murray Bartlett, mientras la sala seguía coreando su nombre.
«Place to Be» se presenta como un conmovedor road movie que sigue la historia de una mujer mayor que emprende un viaje junto a una paloma extraviada. La película ha sido descrita por la crítica como una obra tierna y profundamente humana, en la que Mundruczó explora temas como la soledad, el paso del tiempo y la búsqueda de conexión. La actuación de Burstyn, que a sus 93 años vuelve a demostrar por qué es una de las grandes leyendas del cine, ha sido el centro de todos los elogios.
El filme establece un curioso paralelismo con «Harry y Tonto» (1974), la película de Paul Mazursky por la que Art Carney ganó el Oscar al mejor actor. En aquella cinta, Burstyn interpretaba a la hija de un neoyorquino jubilado que cruzaba el país con su gato. Ahora, medio siglo después, la actriz se pone al frente de una historia similar pero con una paloma como compañera de viaje, en un guiño que no ha pasado desapercibido para los críticos que han asistido al certamen veneciano.
El reparto de «Place to Be» reúne a un elenco de primer nivel. Junto a Burstyn, Taika Waititi —conocido por su trabajo como director en «Jojo Rabbit» y en el universo Marvel— aporta su habitual carisma, mientras que Pamela Anderson y Murray Bartlett completan un cuarteto que ha sabido conectar con el público desde el primer pase. La química entre los actores ha sido uno de los aspectos más destacados por los asistentes al estreno mundial.
Kornél Mundruczó, director de películas como «White God» o «Pieces of a Woman», vuelve a demostrar con esta cinta su capacidad para abordar historias íntimas con una sensibilidad especial. El cineasta húngaro ha construido una narrativa que combina el tono agridulce del viaje físico con la profundidad emocional del viaje interior de sus personajes. La crítica ha señalado que la película logra emocionar sin caer en el sentimentalismo fácil, apoyándose en la fuerza interpretativa de su protagonista.
La ovación en Venecia confirma el buen recibimiento de una película que aspira a convertirse en una de las favoritas de la temporada de premios. La actuación de Ellen Burstyn, que ya cuenta con un Oscar por «Alice ya no vive aquí» (1974), vuelve a poner su nombre en las quinielas para la próxima edición de los premios de la Academia. El paso por el festival italiano supone el primer gran escaparate internacional para una cinta que promete dar que hablar en los próximos meses.
«Place to Be» se suma así a la lista de títulos que este año han logrado conquistar al público veneciano, en una edición del festival que está dejando momentos para el recuerdo. La película de Mundruczó, con su mezcla de humor, ternura y reflexión sobre la vejez y la compañía, se perfila como una de las propuestas más singulares y emocionantes de la temporada cinematográfica.