La Policía Nacional de Ceuta ha desmantelado este domingo, en las primeras horas de la mañana, el campamento de migrantes que se había instalado en el Muelle de Poniente, junto al puerto de la ciudad. Decenas de agentes de varias unidades participaron en el operativo de traslado, cuyo destino inicial es el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de El Tarajal, donde las personas serán identificadas.
Según las informaciones disponibles, algunas de las personas trasladadas podrían enfrentarse a órdenes de expulsión, después de que hayan vencido los plazos para solicitar asilo. Los procedimientos de expulsión y los plazos legales aplicables a los migrantes llegados a Ceuta siguen siendo objeto de debate, y no está claro en qué casos concretos se ejecutarán.
El desmantelamiento se enmarca en el plan del Gobierno para concentrar a los migrantes que se encuentran en centros temporales con baja ocupación. El ministro Ángel Víctor Torres había anunciado a principios de semana el cierre de algunos de estos centros, y el desmantelamiento de los mismos se describe como inminente en los próximos días. Los centros temporales ofrecen más de 7.000 plazas, de las que unas 5.800 están registradas, y el Gobierno dispone de hasta siete emplazamientos temporales en la ciudad.
La situación en Ceuta arrastra la huella de la entrada masiva de finales de julio, cuando las estimaciones de personas que cruzaron a la ciudad oscilan entre 70.000 y 90.000. El presidente local, Juan Jesús Vivas, calcula que unos 15.000 a 20.000 migrantes continúan en Ceuta. Las cifras oficiales de entradas difieren entre la Guardia Civil y las estimaciones del Gobierno, por lo que el número exacto sigue sin estar claro.
El operativo en Ceuta coincide con una emergencia en las islas Canarias. Durante los primeros ocho días de noviembre han llegado más de 5.500 personas al archipiélago, en unas 58 embarcaciones, y solo el sábado arribaron 797. En El Hierro, con una población de unos 12.000 habitantes, se han recibido más de 8.000 llegadas en cinco semanas. El cabildo de la isla declaró el viernes la emergencia social y pidió más recursos al Estado.
El sábado, cerca de 1.000 migrantes fueron trasladados en ferri a Tenerife, y se prevén más servicios de transporte marítimo. La comisión interministerial de migración se reúne el martes con la presencia del presidente canario, Fernando Clavijo, quien también reclama conversaciones urgentes con los líderes de la Unión Europea ante la crisis. Por otra parte, la previsión de la tormenta Bruna podría complicar las travesías por la ruta atlántica. En El Hierro, nueve menores que se encontraban bajo custodia y estaban desaparecidos han sido localizados posteriormente, aunque las circunstancias de su desaparición no están aclaradas.