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Los siete zapatos que dominarán el otoño-invierno 2026/2027 según los desfiles

Las pasarelas ya han dictado sentencia: botas altas, mocasines con plataforma y salones con puntera afilada serán algunos de los calzados protagonistas de la próxima temporada fría. Una editora de moda selecciona las siete tendencias clave.

La industria de la moda ya ha tomado una decisión y no admite demora: los zapatos que llevaremos el próximo otoño e invierno de 2026/2027 han quedado definidos sobre las pasarelas internacionales. Lejos de la prudencia, las firmas apuestan por siluetas contundentes, materiales llamativos y un equilibrio constante entre la comodidad y la provocación estética. La lectura que hacen los expertos del sector es clara: el calzado deja de ser un complemento para convertirse en el verdadero eje del look.

Entre las propuestas que más presencia han tenido en los desfiles destaca la bota alta, que regresa con fuerza en versiones que superan la rodilla y se ajustan como una segunda piel. Los diseñadores la presentan tanto con tacón escultórico como con suela plana, lo que permite integrarla en looks de diario y también en propuestas más formales. Junto a ella, el mocasín con plataforma se consolida como la opción preferida para quienes buscan un punto de estilo sin renunciar a la comodidad; las casas de moda lo han reinterpretado con suelas gruesas y acabados en piel pulida o ante.

El salón de puntera afilada también ocupa un lugar destacado en esta selección de tendencias. Las firmas lo recuperan con tacones finos y siluetas estilizadas que alargan visualmente la pierna, en una clara apuesta por la elegancia más clásica pero actualizada con detalles contemporáneos. En el extremo opuesto, las botas de estilo militar y los diseños con suela tractorada siguen ganando terreno, respondiendo a una demanda creciente de calzado resistente y con carácter que pueda soportar el ritmo urbano sin perder presencia.

El color también juega un papel decisivo en la próxima temporada. Frente al tradicional negro y los tonos tierra, las colecciones incorporan acabados metalizados, rojos intensos y combinaciones bicolor que buscan romper la monotonía invernal. Los materiales, por su parte, oscilan entre el cuero pulido, el ante y las texturas brillantes, ofreciendo un abanico amplio que va de lo más sobrio a lo más llamativo.

La tendencia número siete, según la lectura de la editora de moda que firma el análisis, apunta a los zapatos de estilo retro, con inspiración en los años setenta y noventa. Se trata de modelos que recuperan líneas ya vistas en décadas pasadas pero que se actualizan con tecnologías de fabricación modernas y detalles de diseño contemporáneos. Esta mezcla de nostalgia y novedad se perfila como una de las claves comerciales de la próxima temporada, ya que permite a las marcas conectar con consumidores de distintas edades.

Las previsiones indican que estas siete direcciones estéticas no solo marcarán las colecciones de las grandes firmas, sino que también tendrán un efecto directo en las cadenas de moda rápida y en las propuestas de los diseñadores emergentes. La industria del calzado, que mueve millones de euros cada año, observa con atención cómo estas tendencias definidas en las pasarelas se traducen en ventas reales en las tiendas durante los próximos meses.

Para quienes ya piensan en renovar su armario de cara al próximo invierno, la recomendación de los expertos es clara: apostar por piezas versátiles que puedan combinarse con diferentes estilos y que garanticen durabilidad. La inversión en un buen par de botas o en unos mocasines de calidad se presenta como la opción más sensata, dado que estas piezas se mantendrán en el centro de la escena durante toda la temporada.