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Tirar del cabello en la ducha puede no ser caída real, advierte una tricóloga

La especialista Magda Szymczak-Kępka alerta sobre mitos y errores habituales en el cuidado capilar, desde no lavar el pelo hasta automedicarse con suplementos de hierro tras ver tendencias en redes sociales.

La tricóloga polaca Magda Szymczak-Kępka advierte de que uno de los errores más frecuentes en el cuidado del cabello es dejar de lavarlo por miedo a la caída. Según explica, no lavar el pelo crea condiciones favorables para el crecimiento de microbios en el cuero cabelludo, lo que puede empeorar la situación en lugar de mejorarla. Además, la experta señala que el pánico ante la pérdida de cabello lleva a muchas personas a tomar cualquier suplemento que encuentran, sin una indicación profesional.

Uno de los fenómenos que más preocupa a la especialista es la llamada «cara de ferritina», una tendencia que se ha extendido en redes sociales y que sostiene que el aspecto físico puede revelar niveles bajos de ferritina. Los expertos consultados aclaran que la apariencia por sí sola no permite detectar una ferritina baja ni una deficiencia de hierro. La ferritina es una proteína que almacena hierro y no es lo mismo que el hierro en sí.

Los niveles bajos de ferritina suelen indicar que las reservas de hierro del organismo se están reduciendo, y pueden ser una señal temprana antes de que aparezca la anemia. Sin embargo, la ferritina baja puede darse incluso con una hemoglobina normal. En un estudio francés, más de la mitad de 554 mujeres se encontraban por debajo del umbral considerado bajo. Por otro lado, las infecciones y las inflamaciones pueden alterar los resultados de este análisis, por lo que interpretarlos requiere criterio médico.

Las raíces del cabello almacenan reservas de hierro, y su déficit puede provocar un adelgazamiento difuso, especialmente en mujeres. Aun así, la caída de cabello asociada a la falta de hierro suele no ser permanente, y corregir las reservas puede ayudar a recuperar el pelo. El proceso, sin embargo, lleva meses y el nuevo crecimiento se hace visible de forma lenta.

Para evaluar la situación, los especialistas recomiendan solicitar un análisis de ferritina junto con un hemograma completo y consultar a un médico. Mientras tanto, la alimentación puede contribuir: la carne roja, las verduras de hoja verde, las legumbres, los frutos secos, la fruta seca y los cereales fortificados son fuentes habituales de hierro. Los suplementos, en cambio, deben tomarse siempre siguiendo la recomendación de un médico o tricólogo y no por iniciativa propia.

La especialista subraya también que otros nutrientes relacionados con la salud capilar, como la biotina, el zinc y el selenio, no deben consumirse sin control. Además, existen otras causas de caída difusa del cabello que conviene descartar, como los problemas de tiroides, el estrés crónico, el periodo posparto o las dietas restrictivas. Identificar el origen real del problema es, según la experta, el primer paso para tratarlo correctamente.