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El incendio de Castellón sigue fuera de control, los de Ávila y Madrid se estabilizan y surgen cuatro nuevos fuegos graves

El fuego de Vall d'Uixó ha arrasado 9.300 hectáreas y permanece activo. Los incendios de Ávila y Madrid han sido declarados técnicamente estabilizados, mientras que en León y Zamora se han declarado cuatro incendios de gravedad 2 que han obligado a evacuar 16 localidades.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OU.

El incendio forestal originado el pasado sábado en Vall d'Uixó, en la provincia de Castellón, continúa fuera de control pese a los intensos esfuerzos de los equipos de extinción. Hasta el momento, las llamas han calcinado 9.300 hectáreas y el perímetro alcanza los 82 kilómetros. La evolución de esta noche se considera «crítica», aunque las condiciones meteorológicas son «bastante favorables» y se ha desplegado un importante dispositivo con 400 efectivos sobre el terreno que trabajan en turnos de 24 horas sin descanso.

Por su parte, los incendios que han afectado a las provincias de Ávila y Madrid han sido declarados «técnicamente estabilizados» por las autoridades. El fuego de Burgohondo (Ávila), que se originó el 22 de julio y es considerado el peor de la historia de España por su extensión, ha arrasado 77.000 hectáreas. Tras siete días de combate, el Ministerio del Interior ha levantado todas las evacuaciones y confinamientos en las localidades abulenses. Los vecinos de La Adrada, Gavilanes, Casavieja, Casillas, El Hoyo de Pinares, Piedralaves, Mijares, Navahondilla, Santa María del Tiétar, Sotillo de la Adrada, Villanueva de Ávila y la urbanización La Atalaya, en El Tiemblo, han podido regresar a sus hogares. También se ha autorizado el fin del confinamiento en El Tiemblo y Cebreros.

En la Comunidad de Madrid, el incendio que afecta a la Sierra Oeste ha quemado 27.000 hectáreas y ha destruido un centenar de viviendas habituales, sin contar las segundas residencias. La Delegación del Gobierno ha anunciado el levantamiento de las evacuaciones para la urbanización Encinar del Alberche y la pedanía de Peralejo, así como para Valdemaqueda y Robledo de Chavela. Más de 9.000 personas han podido volver a sus casas. No obstante, las restricciones se limitan a cinco urbanizaciones de San Martín de Valdeiglesias y dos de Pelayos de la Presa, todas en el flanco norte del incendio, el área que continúa concentrando la mayor atención del operativo.

A pesar de estos avances, la situación sigue siendo grave en otras zonas. La Junta de Castilla y León ha declarado cuatro nuevos incendios de nivel de gravedad 2 en las provincias de León y Zamora. En Zamora, tres fuegos diferentes han obligado a evacuar 16 localidades ante el avance de las llamas. En León, uno de los incendios ha provocado el corte de carreteras y el desalojo de varias viviendas. Las altas temperaturas y el viento dificultan las labores de extinción, y las autoridades temen que estos nuevos focos se extiendan rápidamente.

En Castellón, las evacuaciones afectan a unos 10.000 vecinos de 14 municipios. El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha confirmado que los confinamientos y desalojos se mantendrán al menos hasta las 23.59 horas del viernes. Se recomienda el consumo de agua embotellada en La Vilavella y el uso de mascarillas por el humo. Los medios aéreos han logrado salvar la ermita de Santa Bárbara, en Onda, tras realizar descargas de agua cada cinco minutos mientras el fuego la rodeaba. Más de 1.200 profesionales trabajan coordinados en este incendio, con 352 sobre el terreno y más de 30 medios aéreos previstos. El fuego ha entrado en fase activa y perimetrado, pero sigue fuera de control, y la cercanía al Parque Natural de la Sierra de Espadán es motivo de especial preocupación.

En Ávila, la vuelta a la normalidad no ha sido uniforme. Mientras algunos vecinos han encontrado sus viviendas intactas, decenas de casas han quedado arrasadas, junto con vehículos y explotaciones agrarias con pérdidas aún por cuantificar. El incendio se originó por el uso imprudente de maquinaria agrícola en una actividad prohibida debido a las temperaturas extremas. En Madrid, los efectivos se centran en consolidar el perímetro, rematar los puntos calientes y reforzar la vigilancia para evitar reactivaciones. Las condiciones nocturnas, más favorables de lo previsto, han ayudado a consolidar la estabilización, aunque el operativo se mantiene alerta ante posibles cambios.