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L.E.V. Matadero explora las realidades extendidas y los futuros posibles en su octava edición

El festival L.E.V. Matadero celebra su octava edición hasta el 20 de septiembre con más de una treintena de actividades que incluyen conciertos, performances, instalaciones y experiencias de realidad virtual, aumentada y mixta, agrupadas bajo el término de realidades extendidas o XR.

El festival L.E.V. Matadero ha inaugurado su octava edición con una programación que reúne conciertos, performances, instalaciones y experiencias de realidad virtual, aumentada y mixta, agrupadas bajo el término de realidades extendidas o XR. La cita, organizada por Matadero Madrid y comisariada por la plataforma Datatron, se prolongará durante todo el fin de semana hasta el domingo 20 de septiembre en el espacio cultural situado al sur de la capital.

Más allá de la exhibición tecnológica, el festival plantea una pregunta central: cómo hacer circular estas creaciones, facilitar su acceso y acompañar al espectador cuando deja de mirar una pantalla y comienza a intervenir en la obra. Esa cuestión vertebra el encuentro XR Camp, que reúne en Madrid a socios del proyecto europeo Realities in Transition 2 y que incluye actividades públicas como un taller sobre la construcción de piezas inmersivas, además de una conversación sobre accesibilidad y distribución con los artistas Irene Molina y Carles Castaño.

«L.E.V. se apoya siempre en la tecnología, pero en el fondo aborda cuestiones profundamente humanas, contemporáneas. En Matadero hemos apostado por abrir nuevos espacios, por ejemplo, con todo lo desarrollado con las realidades extendidas», explica Cristina de Silva, integrante de Datatron. La comisaria subraya que producir una obra de realidad extendida requiere programadores, artistas y financiación, además de espacios acordes para presentarla y un público que aprenda a utilizarla.

La pérdida de memoria es uno de los temas que articula la sección Vortex, dedicada a las realidades extendidas. ‘A Long Goodbye’, de Kate Voet y Victor Maes, llega tras recibir el Venice Immersive Achievement Prize en 2025. La experiencia aborda la demencia desde la posición de una relación amorosa. De Silva destaca su animación, dirección artística y sonido: «Al final, es una historia de amor que nos recuerda que somos mucho más que las enfermedades que a lo mejor vivimos en los últimos días. Explora el impacto que tiene la demencia, pero desde la intimidad de una historia de amor. Es una propuesta bellísima, pero muy dura también».

En ‘Chronica V1’, Barbara Mydlak y Yann Deval recurren a las técnicas tradicionales de fabricación de papel para construir un archivo que cambia con las intervenciones del público. Memoria, enfermedad y sanación reaparecen en una propuesta que conecta artesanía y herramientas digitales. Ese diálogo adopta otra forma en ‘Calligraton’, el espectáculo del dúo Schnitt —proyecto colaborativo del artista multimedia Marco Monfardini y la música experimental Amelie Duchow— con la calígrafa japonesa Aoi Yamaguchi, previsto para el sábado. «A través de cinco actos se entrelazan el trazo, el sonido y el ritmo de la caligrafía con la electrónica. La caligrafía japonesa va mucho más allá del simple hecho de escribir, es una disciplina relacionada con la meditación, que une cuerpo, mente y espíritu», señala la comisaria.

Otras instalaciones permitirán al público componer música o explorar el paisaje. En ‘Puppet’, de 1024 Architecture y Vitalic —Pascal Arbez-Nicolas, figura referencial de la electrónica en los dosmiles—, los movimientos de una marioneta generan ritmos y melodías. En ‘H U M I’, del compositor, artista audiovisual y físico Riccardo Giovinetto, se emplean imágenes satélite y paisajes sonoros para investigar las fronteras y construir geografías imaginarias. Además, el estudio checo Initi reserva para los más pequeños ‘Playground’, un sistema que convierte una pared en la superficie de un juego colectivo.

En cuanto a los directos, una de las partes diferenciales del festival, este año se trasladan de la Nave 10 a la Nave 11. La apertura tuvo lugar con la compañía británica Neon Dance y el estreno español de ‘Last and First Men’, adaptación escénica de la película de Jóhann Jóhannsson, inspirada en la novela de ciencia ficción que Olaf Stapledon publicó en 1930. La agrupación, dirigida por la coreógrafa Adrienne Hart, combina danza, cine en 16 milímetros y la narración de Tilda Swinton.

Uno de los directos más esperados es el de Drew McDowall, antiguo integrante de Coil y Psychic TV, junto al cineasta portugués Pedro Maia, previsto para hoy a las 20:30 horas. «Nos gusta ir de un extremo a otro. Qué está haciendo la gente nueva que está construyendo y creando, pero también todos esos referentes que han ayudado a que estemos en este punto. McDowall tiene un recorrido increíble y no habíamos tenido la suerte de contar con él», explica De Silva. Su actuación, donde presentará su último disco, ‘A Thread, Silvered and Trembling’, establece un diálogo entre la composición electroacústica y el cine experimental.

También el viernes, Suso Saiz —estrella del ambient contemporáneo, con varios discos recientes como ‘Distorted Clamor’ y ‘Resonant Bodies’, ambos publicados por el sello holandés Music From Memory— ofrecerá dos pases gratuitos en Plaza Matadero mediante auriculares inalámbricos. «Son gente que sigue innovando, que ha sabido construir y reformular», añade la comisaria sobre un cartel que combina nombres consagrados y nuevas promesas de la creación digital.