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La huelga de profesores en Madrid cumple su cuarto día con menos seguimiento y protestas frente a la Consejería

Los paros indefinidos de docentes de la Comunidad de Madrid afrontan su cuarta jornada con un descenso del apoyo, cortes de tráfico y un boicot a un acto de la consejera Mercedes Zarzalejo, mientras el Gobierno regional denuncia la radicalización de las protestas.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

La huelga indefinida de profesores de la Comunidad de Madrid ha cumplido este lunes su cuarta jornada con un menor seguimiento de los paros, según las cifras dispares ofrecidas por sindicatos y Gobierno regional, y con una nueva oleada de protestas que ha incluido cortes de tráfico y un boicot a un acto institucional de la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo.

La jornada ha arrancado desde primera hora con piquetes informativos en colegios e institutos y el corte de la M-30 a la altura de la A-3, en Moratalaz. Alrededor de 200 personas se han desplegado en uno de los ramales de la carretera, donde una barrera de pupitres y un cordón de docentes ha impedido el paso de vehículos hasta las 9.00 horas, cuando los manifestantes se han dispersado tras la llegada de la policía.

Posteriormente, las protestas se han trasladado al instituto Antonio Palacios, en el distrito de Puente de Vallecas, donde la consejera tenía programado un acto a las 10.00 horas. La concentración de unos 300 docentes a las puertas del centro, que han reclamado su dimisión, ha imposibilitado su llegada y ha obligado a suspender el evento. «Arriba todos a luchar, esta huelga la vamos a ganar», han proclamado los manifestantes, que han vuelto a exigir a la Comunidad de Madrid una reunión para negociar sus reivindicaciones.

Desde el Ejecutivo autonómico han lamentado «la radicalización de las protestas» y han censurado que se intente interrumpir la actividad normal en los centros educativos y tomar como «rehenes a los alumnos, a sus familias, a los docentes y a toda la ciudadanía». Fuentes del Gobierno regional han señalado que los paros han perdido «la mayor parte del apoyo de los docentes» en apenas cuatro días.

Al mediodía, la calle Alcalá se ha cortado al tráfico por la llegada de manifestantes frente a la Consejería de Educación. La concentración programada ha desembocado en una marcha improvisada por el centro de Madrid hasta la Cámara Oficial de Comercio e Industria, donde se ha convertido en un escrache contra la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, que asistía a un foro en el recinto. Los docentes han vuelto a reclamar la dimisión de Zarzalejo y la creación de una mesa de negociación.

El seguimiento de la huelga se ha reducido tras cuatro días de paros. Los sindicatos cifran el apoyo de este lunes en un 50%, mientras que la Comunidad de Madrid lo sitúa en un 13,2%. Al inicio de las movilizaciones, el pasado 14 de octubre, los sindicatos contabilizaron un 70% de seguimiento y la Comunidad un 44,6% de la plantilla de los centros públicos.

Aunque el comité de huelga ha mantenido la huelga indefinida, desde CSIF solo prosiguen con los paros parciales programados para el 20, 22, 26 y 30 de octubre. Para el martes y el miércoles están previstas asambleas informativas y acciones descentralizadas por toda la región, mientras que el jueves se ha convocado una concentración en la Asamblea de Madrid coincidiendo con el pleno semanal y una manifestación que partirá a las 18.00 horas de Atocha y finalizará en la calle Alcalá.

Las movilizaciones se articulan a través de dos convocatorias paralelas: una organizada por el comité de huelga, en la que participan UGT y CC OO junto a asociaciones de familias y alumnos, y otra programada por CSIF con paros parciales a lo largo del curso. Entre las reivindicaciones del profesorado figuran la reducción de ratios —13 estudiantes en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato y 15 en Formación Profesional—, cupos específicos para alumnos con necesidades especiales, la implantación de 17 horas lectivas en Secundaria y 22 en Primaria, y un incremento salarial de 600 euros mensuales. Los docentes consideran un agravio comparativo que otras autonomías retribuyan mejor esta profesión a pesar de que Madrid tiene la mayor renta per cápita de España y uno de los costes de vida más elevados.