El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, defendió este domingo en Badalona que hay que intervenir «de una vez por todas» el mercado de la vivienda y «freír a impuestos a los acumuladores». La propuesta la formuló en un acto preelectoral de su partido, al que asistieron unas 2.000 personas según cifras de la formación. Rufián encabeza la candidatura de ERC para las elecciones generales del 29 de noviembre.
El dirigente republicano planteó que la fiscalidad deje de centrarse solo en el trabajo y alcance también la riqueza y los grandes beneficios empresariales. Para ilustrar su argumento, afirmó que los beneficios de Repsol crecieron un 325 % en nueve meses y que los de los bancos subieron un 30 %, sin que, según sostuvo, paguen impuestos. También cuestionó que el presidente de Mercadona, Juan Roig, tribute menos que sus propios trabajadores, una comparación con la que pretendió subrayar lo que considera una distorsión del sistema fiscal. Las cifras empresariales citadas corresponden a las afirmaciones del propio Rufián en su intervención y no han sido verificadas en este texto.
El acto contó con la presencia de Oriol Junqueras y de los candidatos de ERC por Barcelona situados en los puestos 2, 3 y 6 de la lista. No acudió ningún representante de Podemos, aunque ERC mantiene una alianza con esa formación a nivel nacional. Tampoco tuvieron protagonismo ni el Frente Amplio ni Ada Colau en el discurso de Rufián, lo que deja fuera del foco de la intervención a algunos de los actores del espacio a la izquierda del PSOE en Barcelona.
Durante su intervención, el dirigente republicano también arremetió contra el PSOE por los casos de corrupción que afectan a José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García. Según sus palabras, esas investigaciones han minado la confianza de parte del electorado socialista. Asimismo, acusó a Junts de votar junto al PP y Vox en el Congreso y afirmó que el PSC «no merece» a sus votantes, a quienes, según dijo, los dirigentes socialistas han defraudado con sus decisiones. Con estas críticas, Rufián intenta atraer a los votantes decepcionados de la izquierda catalana hacia la propuesta de ERC.
Su discurso se centró en el catalanismo más que en una reivindicación explícita de la independencia. En ese sentido, el grito a favor de la independencia que se escuchó en la sala surgió de forma espontánea entre el público y no formó parte de la intervención programada del orador. Junqueras, por su parte, dirigió críticas a la anterior etapa de Ada Colau al frente del Ayuntamiento de Barcelona y a Junts, reforzando el mensaje de que ERC pretende competir por el voto progresista y catalanista en la ciudad.
Con la propuesta sobre la vivienda y la fiscalidad de la riqueza, ERC sitúa en el centro de su precampaña el problema del acceso a la vivienda y la desigualdad fiscal, dos asuntos que atraviesan buena parte del debate político en Cataluña y en el conjunto del Estado. La formación republicana busca así diferenciarse tanto de los socialistas, a los que acusa de haber perdido credibilidad, como de los partidos de derecha, con los que cuestiona los votos comunes en el Congreso.