Los ingresos por servicios de Apple alcanzaron un nuevo máximo histórico de 31.600 millones de dólares en el trimestre de septiembre, con un aumento del 10 %. El dato forma parte del informe financiero del cuarto trimestre del ejercicio fiscal 2026, el primero que presenta el director ejecutivo John Ternus al frente de la compañía. El negocio de servicios, que agrupa suscripciones y plataformas digitales, se ha convertido en una de las líneas más estables de la empresa en los últimos años.
El trimestre, que cerró el 26 de septiembre de 2026, también estuvo marcado por el buen comportamiento de la familia de productos iPhone. Sus ingresos totales fueron de 57.580 millones de dólares, un 17 % más que en el mismo periodo del año anterior, lo que confirma que el teléfono sigue siendo el principal motor financiero de la compañía. Las cifras de iPhone pesaron de forma decisiva en el resultado global del trimestre.
Según el informe, los ingresos de Apple superaron las previsiones de Wall Street, con un crecimiento cercano al 12 % en el trimestre fiscal. Las ventas de Mac registraron un fuerte avance, mientras que el segmento de servicios, que incluye Apple TV, mostró un comportamiento algo más flojo de lo que esperaban algunas estimaciones del mercado. Esa lectura matiza el récord global: el crecimiento de los servicios fue sólido en términos absolutos, aunque no alcanzó todas las expectativas previas.
Los resultados de iPad y de productos vestibles quedaron por debajo de lo previsto por los analistas. Aun así, el beneficio por acción se vio impulsado por un importante reembolso fiscal relacionado con aranceles, un factor puntual que los inversores suelen tener en cuenta al valorar la evolución de la compañía. Separar los ingresos recurrentes de estos efectos extraordinarios es clave para entender la solidez real del trimestre.
El peso creciente de los servicios da a Apple una base de ingresos recurrentes cada vez más amplia, en un momento en que la empresa busca diversificar su facturación más allá del hardware. El resultado de servicios, que se suma al tirón del iPhone y de Mac, permite a la compañía reducir su dependencia de los ciclos de renovación de dispositivos. Con este primer balance al frente de la empresa, John Ternus tendrá ahora la referencia para mostrar la dirección que tomará Apple bajo su liderazgo.
El mercado observará en los próximos trimestres si el ritmo de crecimiento de los servicios se mantiene y si las categorías más débiles, como iPad y productos vestibles, logran recuperarse. El informe deja a Apple con un doble mensaje: un hardware que sigue creciendo con fuerza y un negocio digital que alcanza nuevos máximos, dos pilares que la compañía necesitará sostener para mantener las expectativas de inversores y analistas.