El espacio de exposición de TIFFCOM, el mercado del Festival Internacional de Cine de Tokio, se agotó con antelación este año, según explicó su directora general, Ikeda Kaori. El dato refleja el creciente interés de la industria japonesa por este encuentro profesional como herramienta para encontrar coproductores y distribuidores.
Cada vez más productores de Japón recurren al mercado de Tokio para buscar socios cuando sus proyectos todavía están en desarrollo, es decir, antes de que estén terminados o completamente financiados. Esta tendencia consolida al certamen como un punto de encuentro donde las ideas pueden tomar forma en una fase temprana de producción, un momento en el que la incorporación de un socio extranjero puede marcar la diferencia en el alcance final de una obra.
La edición del año pasado reunió a más de 4.600 profesionales de la industria procedentes de 46 países y regiones, y la asistencia aumentó un 13 % respecto a la anterior. Son cifras que sitúan al mercado en una senda de crecimiento sostenido y que ayudan a entender por qué el espacio disponible se ha agotado tan pronto en esta convocatoria. La afluencia de profesionales de tantos territorios convierte el evento en un escaparate de la producción audiovisual que se realiza en Japón hacia el resto del mundo.
El auge del mercado tokiota coincide con un momento en el que la producción audiovisual japonesa busca ampliar su proyección internacional. La presencia de profesionales de decenas de países en un mismo espacio facilita el contacto entre productores locales y compradores o coproductores extranjeros, un vínculo que el propio certamen ha ido fortaleciendo a lo largo de sus ediciones. Para los productores japoneses, que hasta hace poco podían depender casi exclusivamente de un mercado doméstico, la posibilidad de presentar proyectos en fase de desarrollo ante una audiencia internacional supone una oportunidad para diversificar fuentes de financiación.
Con el espacio de exposición ya completo, el mercado vuelve a demostrar que la industria japonesa del cine y la televisión tiene un papel cada vez más activo en el circuito internacional de financiación y venta de proyectos. La dirección del certamen apunta a un interés sostenido por parte de los productores locales, que ven en TIFFCOM un lugar donde buscar socios antes de que sus propuestas lleguen a la fase de rodaje.