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El fundador de Burger King España compra con inversores el 51% de RBE por 2.300 millones

Gregorio Jiménez lidera un consorcio que recupera la mayoría de RBE, operadora de Burger King, tras la salida del fondo británico Cinven, con una financiación de 1.400 millones de euros.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Gregorio Jiménez, fundador de RBE, la compañía operadora de Burger King en España, lidera un consorcio de inversores que adquiere el 51% de la empresa por unos 2.300 millones de euros. La operación permite a Jiménez recuperar el control de la firma y supone la salida del fondo británico Cinven, que hasta ahora ostentaba la mayoría del capital.

Junto a Jiménez participan en la compra el Grupo Costa, la gestora Point Break Capital Management y un grupo de inversores privados, entre ellos Santiago Jiménez y Fernando Núñez. Restaurant Brands International, propietaria de las marcas que explota RBE, respalda la operación. Según las cifras manejadas en el reporting, el precio ronda los 2.300 millones de euros, aunque otra fuente eleva la cantidad a 2.330 millones, una diferencia que las notas no aclaran.

La transacción se apoya en un préstamo de 1.400 millones de euros concedido por Santander CIB, JPMorgan y BBVA, lo que sitúa a tres de las grandes entidades financieras en el núcleo de la operación. Santander CIB y JPMorgan actúan además como asesores financieros del consorcio, mientras que el despacho A&O Shearman asume el asesoramiento legal de los compradores.

RBE opera, además de Burger King, las cadenas Popeyes y Tim Hortons en España, Portugal e Italia. La compañía gestiona más de 1.150 restaurantes propios dentro de una red que supera los 1.400 locales. En términos de empleo, emplea a más de 26.000 personas de forma directa y, si se contabiliza el conjunto de la red, la cifra asciende a más de 42.000 puestos de trabajo.

El crecimiento de la empresa en la última década es considerable. Sus ingresos pasaron de 282 millones de euros en 2017 a 1.541 millones en 2025, mientras que el Ebitda aumentó de 52 a 245 millones de euros en el mismo periodo. Esa evolución es el telón de fondo sobre el que se produce el cambio accionarial.

Jiménez habla de una visión de largo plazo y de un compromiso con el proyecto que, según sus palabras, va más allá de la operación financiera. La compañía asegura que mantendrá la continuidad de su modelo de negocio y de su equipo directivo, encabezado por el consejero delegado Borja Hernández de Alba. Las notas disponibles no detallan cómo se reparte el capital entre los socios minoritarios, un aspecto que queda pendiente de aclarar.