Bad Wolves atraviesan un momento complicado. En cuestión de días, la banda de metal de Los Ángeles ha perdido a su guitarrista y ha sido expulsada de la gira de Skillet, según confirmaron los propios miembros del grupo a través de las redes sociales. La polémica comenzó cuando la discográfica decidió lanzar una versión de un clásico de Dolly Parton, una decisión que no sentó bien a todos los integrantes.
El sábado, AJ Rebollo, hasta ahora guitarrista de Bad Wolves, publicó un mensaje en sus redes sociales anunciando su marcha. En el comunicado, Rebollo explicó que su salida está directamente relacionada con la decisión del sello de publicar la versión del tema de Parton, un movimiento que él no apoyaba. El guitarrista no ofreció más detalles sobre las razones exactas de su desacuerdo, pero dejó claro que la situación le llevó a tomar distancia del proyecto.
La expulsión de la gira de Skillet se produjo casi al mismo tiempo. Según los miembros de Bad Wolves, la decisión de retirarles del cartel llegó después de que circularan especulaciones salvajes sobre su vocalista. Aunque la banda no ha precisado qué rumores circularon, sí han señalado que la situación generó un ambiente insostenible que acabó con su salida de la gira.
Bad Wolves, conocidos por su éxito «Zombie» y por su estilo que mezcla metal moderno con melodías accesibles, llevaban semanas preparando su participación en la gira de Skillet, una de las bandas más relevantes del rock cristiano y del metal alternativo. La noticia ha sorprendido a sus seguidores, que esperaban verles en directo en las próximas fechas programadas.
La versión de Dolly Parton que ha provocado la crisis no es un lanzamiento menor. La discográfica del grupo apostó por este tema como un movimiento comercial, pero la decisión ha dividido a la banda. Rebollo, en su mensaje de despedida, dejó entrever que no compartía la dirección artística que el sello estaba tomando y que prefería alejarse antes que comprometer sus principios musicales.
Por el momento, Bad Wolves no ha anunciado quién ocupará el puesto de guitarrista ni cómo afectará esta crisis a sus planes futuros. La banda tampoco ha confirmado si buscará nuevas fechas para presentarse en directo o si se tomará un tiempo para reorganizarse. Lo que sí parece claro es que el grupo necesita resolver sus diferencias internas antes de volver a los escenarios.
La situación de Bad Wolves refleja un problema recurrente en la industria musical: la tensión entre las decisiones comerciales de las discográficas y la visión artística de los músicos. En este caso, la elección de un tema tan icónico como el de Parton ha terminado por fracturar a una banda que hasta ahora parecía estable. Los seguidores, mientras tanto, esperan noticias sobre el futuro del grupo y sobre si la gira de Skillet contará con algún sustituto.