La cantante galesa Bonnie Tyler, cuya voz rasgada e inconfundible marcó a generaciones con himnos como «Total Eclipse of the Heart», «It's a Heartache» y «Holding Out for a Hero», ha fallecido este miércoles en Faro (Portugal) a los 75 años. La noticia fue confirmada por su propia familia, que indicó que la artista no logró superar la enfermedad por la que fue hospitalizada el mes pasado.
Nacida como Gaynor Hopkins el 8 de junio de 1951 en la ciudad galesa de Neath, Reino Unido, Tyler creció en un hogar donde la música era parte fundamental de la vida. Su madre, Elsie, una gran admiradora de la ópera que cantaba en el coro de una iglesia local, le infundió el amor por el arte. Desde joven, Tyler se sintió atraída por las voces poderosas de Janis Joplin y Tina Turner, dos de sus principales influencias.
Con solo 17 años, logró quedar segunda en un concurso de talentos interpretando «Those Were the Days» de Mary Hopkins y «I Can't Stop Loving You» de Ray Charles. Dos años después, formó su propia banda, Imagination, con la que actuó en bares y clubes del sur de Gales bajo el nombre artístico de Sherene Davis. Fue durante una de esas actuaciones cuando el cazatalentos Roger Bell la descubrió, impresionado por su talento, y la llevó a Londres para grabar demos. Meses después, firmó con RCA Records, donde le recomendaron adoptar un nombre más potente: Bonnie Tyler.
Sus primeros sencillos, «My my Honeycomb» y «Lost in France», marcaron el inicio de su carrera, pero un contratiempo médico cambiaría para siempre su sonido. Tras el lanzamiento de ambos temas, Tyler tuvo que someterse a una operación para extirpar nódulos en las cuerdas vocales. Su médico le ordenó guardar silencio durante varias semanas, pero la cantante desobedeció la indicación. Esa «desobediencia» generó el característico tono rasgado que se convirtió en su sello distintivo y la acompañó durante el resto de su trayectoria.
En 1977, Tyler recibió el premio Brit a Mejor artista revelación británica, pero su salto a la fama mundial llegó un año después con el éxito arrollador de «It's a Heartache». Permaneció ligada a RCA hasta el álbum «Goodbye to the Island» (1981), grabado principalmente en el Algarve portugués. En 1979, su tema «Sitting on the Edge of the Ocean» ganó el Gran Premio del Festival Yamaha Music en Tokio.
Insatisfecha con sus anteriores productores, al expirar su contrato buscó nuevos horizontes y encontró en Jim Steinman al socio creativo que la llevaría a la cima. Su primera colaboración fue «Total Eclipse of the Heart», un himno que la catapultó al estrellato internacional, seguido del álbum «Faster Than the Speed of Night». Tanto la canción como el disco fueron nominados al Grammy. Su siguiente trabajo, «Secret Dreams and Forbidden Fire», incluyó otro de sus grandes éxitos: «Holding Out for a Hero».
A lo largo de los años ochenta y noventa, Tyler continuó lanzando álbumes como «Hide Your Heart» (1988), «Bitterblue» (1991), «Angel Heart» (1992) y «Silhouette in Red» (1993). A finales de los noventa, firmó con East West Records y fusionó el pop con la música celta en «All in One Voice». En 2003, grabó un disco de versiones con la Orquesta Filarmónica de Praga, y en «Wings» (2005) se involucró activamente en la composición por primera vez.
En 2013, Tyler sumó un nuevo hito a su carrera al representar a Reino Unido en el Festival de Eurovisión, celebrado en Malmö (Suecia), con el tema «Believe in Me», con el que obtuvo el puesto 19. Durante su estancia en la ciudad sueca, protagonizó un divertido encuentro con la delegación española, compartiendo escenario con el grupo El sueño de Morfeo en los conciertos previos a la gran final, donde les animó gritando: «¡Que viva España!».
La artista lanzó dos álbumes más: «Rocks and Honey» (2013) y «Between the Earth and the Stars» (2019). Hasta su complicación intestinal, seguía activa sobre los escenarios y tenía previsto tocar en Malta el 22 de mayo y en Alemania el 30 de ese mismo mes. Su legado, marcado por una voz única que nació casi por accidente y una carrera de más de cinco décadas, permanecerá como uno de los más reconocibles de la música popular.