El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres y su incidencia no deja de crecer, pero la tasa de supervivencia se ha convertido en su mejor noticia: casi el 88% de quienes lo padecen logran superarlo. Así lo reflejan los datos difundidos con motivo del Día Mundial de la lucha contra esta enfermedad, que el año pasado se cobró la vida de casi 7.000 personas en España, en su gran mayoría mujeres.
La detección precoz se mantiene como el factor decisivo para llegar a tiempo y aumentar las probabilidades de supervivencia o de evitar que el tumor se extienda. Una de cada ocho mujeres, aproximadamente el 12%, desarrollará cáncer de mama a lo largo de su vida. Según los últimos datos del Sistema Europeo de Información del Cáncer (ECIS), en 2022 se diagnosticaron en España un total de 35.001 nuevos casos.
El tumor se origina por la multiplicación descontrolada de células en el tejido mamario y la mayoría de los casos se detectan en mujeres de 50 años o más. Puede manifestarse a través de distintos cambios en el pecho, como la aparición de bultos o zonas engrosadas, alteraciones en el tamaño o la forma de la mama y modificaciones en el pezón, que puede aplanarse o hundirse. También pueden aparecer cambios en el color y la textura de la piel, con hoyuelos similares a la cáscara de una naranja, enrojecimiento, descamación o formación de costras.
El aumento de casos y la mejora de la supervivencia dibujan un escenario dual. Por un lado, la enfermedad sigue ganando terreno y se cobra miles de vidas cada año. Por otro, los avances en diagnóstico y tratamiento permiten que la gran mayoría de las pacientes sobreviva. La combinación de ambas tendencias subraya la importancia de las campañas de concienciación y de los programas de cribado, que buscan identificar el tumor en fases tempranas, cuando las opciones terapéuticas son más eficaces.
En el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, las cifras invitan a mantener la alerta: la incidencia crece, pero la supervivencia también lo hace. La detección precoz y la información sobre los síntomas siguen siendo las herramientas más valiosas para hacer frente a un tumor que afecta a una de cada ocho mujeres a lo largo de su vida.