La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y la Conferencia de Consejos Sociales y Presidencias de las Universidades Españolas (CCS) han celebrado una jornada centrada en reforzar la colaboración entre el ámbito universitario y el empresarial, con el objetivo de avanzar hacia un modelo universitario más conectado con las necesidades sociales y productivas del país. El encuentro, titulado 'Propuestas empresariales en la negociación del sistema universitario. Gobernanza colaborativa Universidad-Empresa para el desarrollo económico y social', reunió a representantes institucionales, empresarios y expertos para debatir sobre la gobernanza colaborativa, la formación, la empleabilidad y la transferencia de conocimiento.
Durante la apertura institucional, el secretario general de CEOE, José Alberto González-Ruiz, destacó la importancia de seguir avanzando en una agenda común entre universidad y empresa. "El conocimiento por sí solo no es suficiente, tiene más valor cuando se conecta con el empleo y el progreso", afirmó, subrayando la necesidad de reforzar el puente entre ambos sectores. Por su parte, la presidenta de la CCS, Ángela Santianes, señaló que el futuro del país depende en buena medida de la fortaleza de su tejido productivo y de la capacidad de la universidad para alimentar ese tejido con talento cualificado. "Tiene que haber una simbiosis total" entre universidad y empresa, declaró, tras reivindicar el papel de la universidad española como "ascensor social" y como pieza clave para el progreso económico y social.
Santianes advirtió, no obstante, de la necesidad de mejorar la agilidad y la capacidad de adaptación del sistema universitario para actualizar titulaciones, incorporar competencias transversales y responder con mayor rapidez a los cambios tecnológicos, productivos y sociales. "Tenemos que revisar el modelo para mejorar la capacidad de adaptación de la universidad a un mundo cambiante y en este sentido, los consejos sociales podemos ser un gran apoyo", señaló. En la misma línea, el secretario general de Universidades del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Francisco García Pascual, defendió el papel de la universidad y su autonomía en un contexto de profunda transformación tecnológica, económica y social. García Pascual reivindicó la contribución histórica de la universidad española, que este curso ha alcanzado el máximo de estudiantes de su historia, y puso en valor sus buenos datos de empleabilidad, incluso por encima de los ciclos formativos de grado superior en algunos indicadores.
El representante ministerial destacó también el papel de los Consejos Sociales en la conexión entre universidad, empresa y sociedad, y apeló a avanzar hacia relaciones más ágiles y eficaces. "Necesitamos desburocratizar nuestras relaciones con las universidades y las empresas", afirmó, desde la confianza, la autonomía y la corresponsabilidad. A lo largo de la mañana, el programa abordó algunos de los principales retos y oportunidades de la colaboración universidad-empresa, con especial atención a la gobernanza colaborativa, la formación y la empleabilidad, el desarrollo del talento, la innovación, la transferencia de conocimiento y la sostenibilidad.
El primer bloque, centrado en la gobernanza colaborativa y el buen gobierno en la relación universidad-empresa, estuvo moderado por Iván Pestaña Ruiz, presidente del Consejo Social de la Universidad Pablo de Olavide. En él participaron Juan Carlos Tejeda, director del Departamento de Educación y Formación de CEOE; Mercedes León Lozano, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla; y José Julián Garde López-Brea, presidente de CRUE Universidades Españolas. Durante su intervención, Juan Carlos Tejeda defendió la necesidad de pasar de una colaboración formal entre universidad y empresa a una gobernanza real, estable y sistémica. En su opinión, el desajuste entre la formación y las necesidades del tejido productivo tiene carácter estructural y exige que las empresas participen de forma ordenada en la definición de competencias, titulaciones, microcredenciales y procesos formativos, siempre desde el respeto a la autonomía universitaria. "El verdadero desafío ya no es diagnosticar la distancia entre universidad y empresa, sino adoptar decisiones efectivas que permitan gobernar juntos el talento", señaló.
Mercedes León Lozano, presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla, intervino de forma online para defender la importancia de avanzar hacia una gobernanza compartida con la sociedad. En su intervención, señaló cuatro pilares fundamentales para reforzar esa colaboración: la estrategia de calidad, la política de transferencia e innovación, la identificación de nuevas necesidades formativas y la relación con el tejido productivo y social. León subrayó que las empresas deben tener una presencia activa en los Consejos Sociales para trasladar mejor sus necesidades al sistema universitario. La jornada concluyó con un llamado a profundizar en la colaboración entre universidad y empresa como vía para impulsar el desarrollo económico y social del país, en un contexto de transformación tecnológica y cambios en el mercado laboral que exigen una respuesta coordinada de todos los actores implicados.