La candidata de Frente Amplio, Ada Colau, ha anunciado un impuesto al patrimonio bautizado como «tax the rich» que gravaría con un 2% anual las fortunas superiores a un millón de euros. Según el planteamiento presentado, el tipo subiría al 3% para los patrimonios por encima de 50 millones de euros.
La propuesta afectaría a unas 231.000 personas, alrededor del 1% de los contribuyentes del IRPF. Los 1.200 mayores patrimonios, aquellos que superan los 50 millones, aportarían un tercio de la recaudación prevista. El plan incluye además elevar la tributación efectiva de las grandes empresas y de la banca. Hoy, los grandes bancos y las grandes compañías pagan entre el 7% y el 9% sobre sus beneficios, frente al 19% o 20% que soportan las pymes. Colau propone revisar las desgravaciones de los grandes grupos empresariales.
El anuncio se hizo en un desayuno informativo celebrado en el hotel Ritz de Madrid, organizado por el Nueva Economía Fórum. Como argumento, la candidata citó que los grandes bancos ganaron 29.250 millones de euros hasta septiembre, un 15% más que el año anterior. Frente Amplio sostiene que el reparto de la carga fiscal debe corregirse porque la presión tributaria en España se sitúa entre tres y cuatro puntos por debajo de la media europea.
Junto al impuesto patrimonial, la formación plantea un gravamen específico del 10% para los propietarios de cuatro o más viviendas que no se alquilen a precios asequibles. Este tributo se aplicaría a partir de un valor conjunto superior a 800.000 euros. El paquete completo tiene como objetivo recaudar en torno a 10.000 millones de euros anuales, destinados a pensiones, vivienda pública e infraestructura ferroviaria.
La propuesta prevé que el nuevo impuesto se descuente de lo ya pagado por el Impuesto sobre el Patrimonio y el Impuesto sobre las Grandes Fortunas. Sin embargo, no está claro cómo encajaría con el impuesto temporal a las grandes fortunas impulsado por la ministra Montero.
El anuncio llega en plena precampaña. Frente Amplio aspira a superar el 10% de los votos para obtener más escaños y Colau fijó como objetivo 22 diputados, nueve menos que los que logró Sumar en 2023. Según una de las informaciones disponibles, las elecciones se celebrarían el 29 de noviembre. La presentación tuvo lugar además días después del accidente ferroviario de Urda y en el contexto de una huelga general por la vivienda convocada en las proximidades.