Por tercer año consecutivo, ir al cine para ver un estreno se mantiene como la salida de fin de semana preferida por los adolescentes, según un estudio que mide sus hábitos de ocio. La experiencia de la sala supera a jugar a un videojuego nuevo, asistir a un concierto, ver una película en streaming desde el propio dispositivo, maratonear una serie recién estrenada o acudir a un evento deportivo en directo.
El dato resulta especialmente relevante en un momento en que las plataformas de streaming y los contenidos digitales compiten cada vez más por la atención del público joven. Que el cine tradicional conserve el primer puesto durante tres años seguidos indica que la salida presencial, con su componente social y de ritual colectivo, sigue teniendo un peso propio frente a las opciones que se consumen desde casa.
La tendencia también dialoga con el atractivo que el cine sigue ejerciendo sobre el público joven como espacio de encuentro con amigos y de descubrimiento de historias. Para muchos adolescentes, el estreno semanal funciona como un plan completo: la cita, la compra de entradas, la película compartida y la conversación posterior. Frente a ello, el consumo individual de una serie o de un videojuego se percibe como una actividad más doméstica.
En el ámbito de la crítica, el cine de estreno también sigue ofreciendo propuestas que buscan sorprender a su audiencia. Un ejemplo reciente es Wicker, la comedia romántica dirigida por Eleanor Wilson y Alex Huston, con Olivia Colman, Peter Dinklage, Mikey Madison y Alexander Skarsgård en el reparto. Basada en el relato corto The Wicker Husband, de Ursula Wills-Jones, publicado en 2008, la película se ambienta en una aldea de una Inglaterra medieval difusa, sin relación con el clásico del cine de terror The Wicker Man.
La trama sigue a una pescadora interpretada por Colman, que vive apartada en el bosque por el olor que la acompaña y que, cansada de las burlas de sus vecinas por su condición de soltera, decide encargar a un tejedor de mimbre, interpretado por Dinklage, la fabricación de un marido. El resultado es un hombre de mimbre interpretado por Skarsgård, diseñado por el equipo de efectos especiales de Weta, cuya presencia despierta la desconfianza de la aldea. Según la reseña de NME, la película combina un tono de cuento tradicional con un humor descarado y una lectura ingeniosa de la institución del matrimonio.
La misma crítica señala, sin embargo, que la historia pierde impulso en su tramo final, lo que impide que la propuesta vaya más allá de una fábula extravagante. Wicker llega a las salas británicas el 30 de octubre, según los datos recogidos en la reseña. Su estreno ejemplifica el tipo de títulos originales que, en la lectura del estudio sobre adolescentes, siguen atrayendo al público a las salas de cine.