¿Cuál es la mejor película de la historia? La respuesta no la tienen los críticos ni el público, sino quienes hacen cine. En 2014, la revista especializada The Hollywood Reporter realizó una encuesta entre 2.120 profesionales del sector —actores, directores, productores, guionistas y técnicos— para que eligieran los mejores filmes de todos los tiempos. El resultado, lejos de los rankings habituales dominados por Ciudadano Kane o El padrino, situó en lo más alto a un título estrenado en la década de 1970 que no es Taxi Driver.
El sondeo, uno de los más amplios realizados dentro de la propia industria, buscaba medir el gusto de quienes trabajan detrás de las cámaras y delante de ellas, no el de la crítica académica. La pregunta era directa: señalar las mejores películas jamás rodadas. La participación superó los dos millares de votos, una cifra que otorga al resultado un peso difícil de igualar en este tipo de listas, habitualmente elaboradas con muestras mucho más reducidas.
El ganador fue El padrino, de Francis Ford Coppola, estrenada en 1972. La elección no sorprende a quienes consideran que la adaptación de la novela de Mario Puzo cambió para siempre el cine de gánsteres y la forma de narrar sagas familiares. Sin embargo, el dato relevante es que los profesionales consultados la colocaron por delante de otros títulos míticos de la misma década, como Taxi Driver, de Martin Scorsese, que también figuraba entre las favoritas pero no alcanzó la primera posición.
La lista elaborada por The Hollywood Reporter incluyó además otros nombres que confirman el peso del cine de los setenta en la memoria colectiva del sector. Entre ellos aparecen cintas como El padrino II, también de Coppola, y 2001: Una odisea del espacio, de Stanley Kubrick, que aunque estrenada en 1968 sigue siendo un referente absoluto para varias generaciones de cineastas. La presencia de estos títulos subraya una idea recurrente: la década que va de finales de los sesenta a finales de los setenta concentró una cantidad extraordinaria de obras que hoy se estudian en las escuelas de cine.
Que Taxi Driver no encabezara la encuesta no resta mérito al filme de Scorsese, protagonizado por Robert De Niro y ganador de la Palma de Oro en Cannes en 1976. Su influencia en el retrato de la soledad urbana y en la construcción de personajes al límite es indiscutible, y así lo reconocieron los encuestados al incluirla en los puestos de honor. Pero la votación de los profesionales premió la ambición narrativa y la construcción coral de El padrino, una película que sigue siendo sinónimo de cine clásico para la propia industria.
El ejercicio de The Hollywood Reporter se enmarca en una tradición de listas que buscan fijar un canon, desde las encuestas de Sight & Sound hasta los rankings de la American Film Institute. La diferencia estriba en quién responde: no son críticos ni historiadores, sino personas que se ganan la vida haciendo películas. Ese detalle convierte el resultado en una suerte de reconocimiento entre iguales, donde pesan tanto la calidad artística como la huella que un filme deja en quienes intentan emularlo o superarlo.
La conclusión que deja la encuesta es que, para los profesionales del cine, la mejor película de la historia salió de los años setenta y no es Taxi Driver. El padrino ocupa ese lugar simbólico, arropada por otros títulos de una época irrepetible que transformó el lenguaje cinematográfico y sigue alimentando la imaginación de actores, directores y productores varias décadas después.