La actriz Shelley Fabares, conocida por sus papeles protagonistas en las series «The Donna Reed Show» y «Coach», falleció el sábado en Los Ángeles a los 82 años. Su familia, encabezada por su esposo, el actor Mike Farrell, confirmó la noticia y señaló que la intérprete murió «rodeada de quienes la amaban».
Fabares saltó a la fama en la década de 1960 con «The Donna Reed Show», donde interpretó a Mary Stone, la hija del personaje de Donna Reed. La serie, emitida originalmente entre 1958 y 1966, se convirtió en uno de los grandes clásicos de la comedia familiar estadounidense y lanzó a la joven actriz al estrellato televisivo.
Décadas después, Fabares volvió a conquistar al público con su papel de Christine Armstrong en «Coach», la exitosa comedia protagonizada por Craig T. Nelson. Su trabajo en esta serie le valió dos nominaciones a los premios Emmy, consolidando su estatus como una de las actrices más queridas de la televisión.
Además de su carrera en la pequeña pantalla, Fabares trabajó junto a Elvis Presley en tres películas: «Girl Happy», «Clambake» y «Spinout». Su química con el cantante la convirtió en una de las actrices más recordadas de la filmografía del rey del rock.
La familia de la actriz emitió un comunicado en el que expresó su dolor por la pérdida: «La echaremos mucho de menos, no solo como intérprete célebre, sino como la persona amorosa y extraordinaria que fue en nuestro día a día». El texto destaca el cariño con el que Fabares era recordada tanto por sus allegados como por sus seguidores.
Shelley Fabares nació en Santa Mónica, California, y comenzó su carrera como actriz infantil en la década de 1950. Su versatilidad le permitió moverse con soltura entre la comedia, el drama y el cine musical, convirtiéndose en un rostro habitual de las pantallas estadounidenses durante más de tres décadas.
Su legado queda ligado a dos de las series más emblemáticas de la televisión clásica y a una etapa dorada del entretenimiento familiar. Con su muerte, la industria pierde a una de sus intérpretes más carismáticas, recordada por generaciones de espectadores que crecieron viéndola en sus salones.