La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado el tono de su enfrentamiento con el Gobierno central al denunciar que la acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol responde a una estrategia orquestada por la ultraizquierda para desestabilizar la calle y perpetuarse en el poder. En una entrevista en el programa Horizonte, de Cuatro, Ayuso ha calificado a Pedro Sánchez de «dictador» y ha sostenido que las protestas no nacen de una demanda social genuina, sino de un plan de «las tres izquierdas» y de sectores afines a Bildu.
La dirigente autonómica ha justificado su decisión de interponer un recurso contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra el delegado del Gobierno, Francisco Martín, por su «inacción» ante lo que considera una «ocupación ilegal». «Cuando se está cometiendo una ilegalidad, una autoridad como es mi caso no se puede quedar de brazos cruzados», ha defendido, al tiempo que ha alertado del perjuicio que sufren los comerciantes y la imagen internacional del país por imágenes de «peleas y orines».
Ayuso ha enmarcado la protesta en un contexto de desgaste del Ejecutivo central y ha asegurado que Sánchez recurre a la movilización callejera cuando «ya no le caben más trampas» y se aproxima el final de su etapa en el poder. En este sentido, ha acusado al presidente de no respetar la separación de poderes y ha calificado las pancartas y pintadas intimidatorias contra su figura como «amenazas al más puro estilo nazi». También ha reprochado a los impulsores de la acampada que actúen como «señorones que viven por encima del bien y del mal» y que pretendan imponer «la ley de la selva».
Preguntada por la posibilidad de dar el salto a la política nacional y competir por la Moncloa, Díaz Ayuso ha despejado cualquier duda y ha reafirmado la autoridad del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. «Lo importante ahora es que haya un cambio de Gobierno y, como todo el mundo sabe, el presidente del Partido Popular es Alberto Núñez Feijóo. Hay tiempos de cambio y lo que tenemos que hacer cada uno es saber dónde tenemos que estar», ha señalado. La presidenta madrileña ha subrayado además la importancia estratégica de su labor al frente del Ejecutivo autonómico: «Es muy importante conseguir cambiar las cosas en España, pero también lo es mantener una pieza clave como es Madrid».
Cuestionada por las crecientes amenazas e insultos que recibe, como la reciente proyección de su rostro tachado sobre la fachada de la Real Casa de Correos o la pintada amenazante en el Oso y el Madroño, y por si se ha planteado dimitir o retirarse, ha respondido con firmeza: «Ahora mismo no, es ahora cuando menos. No nos lo podemos permitir, ni yo tampoco. Hemos venido a dar la batalla y defender aquello en lo que creemos».
En materia de vivienda, Ayuso se ha pronunciado sobre las iniciativas legislativas presentadas por el Gobierno de PSOE y Sumar antes de su votación en el Congreso, tildándolas de «disparate». «Uno es lamentable y el otro más. Uno te dice que una vez que has puesto tu vivienda en alquiler, “chao a tu casa para siempre”, y el otro que como tengas una segunda vivienda, te van a freír a impuestos», ha criticado. A propósito del rechazo anunciado por Junts a convalidar dichos decretos, la presidenta madrileña ha calificado la postura de la formación independentista de «juego de trileros» y ha acusado al Ejecutivo de Sánchez de actuar a sabiendas: «Es un cúmulo de intereses. Sánchez sabía desde el principio que esos decretos no los podía votar Junts. ¿Con qué impunidad estos señores en un despacho están decidiendo la vida y obra de todos los españoles?», ha sentenciado.