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Comercios de Madrid, Valencia, Bilbao y Barcelona tapian escaparates ante llamamientos de Blocus

Tiendas del centro de varias ciudades españolas han protegido sus escaparates ante el temor a saqueos convocados en redes sociales por la plataforma Blocus, mientras las fuerzas de seguridad refuerzan sus dispositivos y se practican detenciones de presuntos instigadores.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

Comercios del centro de ciudades como Madrid, Valencia, Bilbao o Barcelona amanecieron este sábado con sus escaparates tapiados, en pleno puente de Todos los Santos y Halloween. La medida responde al temor a nuevos saqueos tras los llamamientos a la vandalización vinculados a la plataforma Blocus, difundidos en redes sociales.

Los comerciantes no quieren correr riesgos. El precedente más reciente es el del sábado 24 en Barcelona, cuando los disturbios, con quema de contenedores y mobiliario urbano y saqueos a un gran número de establecimientos, se saldaron con 133 detenidos y más de 600 personas identificadas. En la capital catalana, establecimientos de las zonas de la plaza de Catalunya, el paseo de Gràcia y la avenida Diagonal han protegido sus escaparates con planchas de madera y barreras metálicas de forma preventiva.

Ante ese escenario, están previstos refuerzos de seguridad tanto de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado como de las policías autonómicas. Según explicaron este viernes fuentes policiales, los Mossos d'Esquadra tienen previsto activar un dispositivo de nivel 4, el máximo ante movilizaciones en la vía pública, que se coordinará con la Guardia Urbana y ampliará «de largo» el número de efectivos respecto a los unos 300 que integraron el operativo del sábado anterior. Esa alerta máxima solo se había activado una vez, en febrero de 2021, durante las protestas por la detención del rapero Pablo Hasél.

En Madrid, establecimientos del centro, en calles como Gran Vía o Montera, o en la conocida como Milla de Oro, también han optado por tapiar sus escaparates. El Ayuntamiento blindará la ciudad con 1.700 agentes durante estas fechas, y la Policía Municipal permanecerá preparada para aumentar algún servicio si fuera necesario, en coordinación con la Policía Nacional.

En Valencia, comercios del centro han instalado paneles protectores y estudian si abrirán sus puertas o si adelantan el cierre a las 16 horas, según explicaron trabajadores de algunos establecimientos y la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico. Esta entidad ha aconsejado revisar persianas, cierres y cámaras de los locales, retirar los productos caros de los escaparates y despejar las aceras. La alcaldesa, María José Catalá, y el delegado del Gobierno, Roger Llanes, han anunciado que el dispositivo especial para posibles disturbios será «contundente», «adecuado» y «flexible», con un número «muy elevado» de efectivos de Policía Nacional, Policía Local, Guardia Civil, agentes de la Unidad Adscrita y seguridad privada.

Una imagen similar se repetirá en otras ciudades como Bilbao, Zaragoza, Palma, Sevilla o Granada, donde Blocus ha difundido carteles en redes sociales que llaman a estos actos vandálicos.

Las investigaciones han llevado a varias detenciones. Este viernes, las fuerzas y cuerpos de seguridad practicaron una decena de arrestos en Valencia, Bilbao, Málaga y Tenerife. Los detenidos están acusados de instigar múltiples saqueos, de animar a los jóvenes a secundar la protesta utilizando armas y de fabricar cócteles molotov, con el objetivo de «desbordar» a los policías que hagan frente a los sabotajes.

Entre los arrestados figura el considerado líder de Blocus en España, detenido en Picanya (Valencia). La Jefatura de Información de la Guardia Civil lo acusa de ser el «fundador y principal impulsor» de este movimiento de carácter violento. Según la Guardia Civil, tenía como objetivo «dirigir los saqueos en tiempo real» en comercios de varias ciudades que consideraba accesibles durante el sábado, día en que muchos jóvenes tienen previsto celebrar Halloween.

La investigación se inició a raíz de un vídeo difundido en redes sociales en el que un encapuchado instaba a otros jóvenes a secundar los sabotajes, imitando lo ocurrido previamente en Francia. En el mensaje, el encapuchado afirmaba que con las «protestas pacíficas» no les hacían caso y apuntaba a la vivienda, la sanidad y la educación como motivos de queja. El movimiento, según ese mismo mensaje, no simpatizaba con ningún partido político.

Blocus capta seguidores a través de un canal en Telegram, vídeos en TikTok y carteles elaborados con inteligencia artificial y códigos QR, que derivan a los interesados a grupos de WhatsApp y Telegram y, después, a canales privados. En otra operación, la Guardia Civil detuvo en Santa Cruz de Tenerife a dos jóvenes, uno de ellos menor de 16 años, acusados de emplear herramientas de comunicación cifrada para eludir el rastreo y difundir indicaciones para cometer actos vandálicos y de sabotaje, incluidas consignas para «desbordar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad».

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