Ceuta vive este viernes una nueva jornada de movilización ciudadana ante la llegada masiva de inmigrantes a la ciudad autónoma. Los ceutíes están convocados a una manifestación que partirá a las 19:00 horas desde los Puentes del Foso y concluirá en la playa de Benítez, donde permanecen asentados inmigrantes, con lo que los organizadores han denominado un «asedio sin violencia». La marcha pretende volver a poner el foco sobre la presión migratoria y el creciente malestar de parte de la población ante la situación que atraviesa la ciudad.
La convocatoria llega después de dos jornadas de altercados en Ceuta, con incidentes en los asentamientos de inmigrantes y una emboscada a cuatro militares en Benzú que terminó con doce inmigrantes marroquíes detenidos. Este mismo viernes, otros dos marroquíes han sido arrestados acusados de agredir a un guardia civil. La tensión se mantiene en la ciudad, donde el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, ha advertido de que Ceuta se encuentra «al borde del colapso» y ha aumentado la presión para reforzar la frontera y recuperar la normalidad.
En el plano judicial, once de los doce detenidos por la emboscada contra los militares en Benzú serán devueltos a Marruecos. La autoridad judicial en Ceuta los ha condenado este viernes a dos años de cárcel por un delito de atentado a agentes de la autoridad, una pena que se sustituye por la expulsión durante cinco años, según informa El Faro de Ceuta. Los once marroquíes han reconocido los hechos: arrojaron piedras de manera indiscriminada contra los militares de Regulares cuando estos entraban en Benzú y fueron sorprendidos por la emboscada.
La protesta de esta tarde volverá a llevar hasta la playa de Benítez el malestar de los ceutíes que denuncian la «invasión migratoria» y exigen medidas a las administraciones. La movilización coincide con un creciente debate político en el conjunto del país, donde la situación de Ceuta ha saltado a la primera línea de la agenda. El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y la cúpula de su formación se han puesto al frente de las manifestaciones de apoyo a la ciudad autónoma, en una jornada previa al cara a cara con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados.
El respaldo a Ceuta también se ha extendido a otros puntos de España. En Cataluña, el municipio de Castelldefels es el único del Baix Llobregat que se ha sumado a la concentración solidaria estatal convocada en apoyo a la ciudad autónoma. Mientras tanto, la convocatoria también ha generado controversia en el ámbito político: un concejal del PSOE en Sevilla ha llamado a «no acudir» a la manifestación en defensa de Ceuta, con el argumento de «no hacerles el juego», una posición que evidencia la división de opiniones que despierta la crisis migratoria.
La jornada de este viernes se presenta, por tanto, como un nuevo capítulo de una crisis que no cesa. La manifestación de esta tarde en Ceuta busca mantener la presión sobre el Gobierno central para que adopte medidas que alivien la situación en la frontera y ponga fin a los asentamientos irregulares. La ciudad autónoma sigue pendiente de la evolución de los acontecimientos, con la vista puesta en la respuesta de las administraciones y en la capacidad de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden en un escenario de máxima tensión.