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La epidemia de ébola en la RDC cumple cien días con más de 5.000 contagios y un área afectada mayor que Francia

El brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo cumple cien días sin control, con 2.516 muertos y 5.290 casos confirmados. La transmisión se extiende por seis provincias y la ONU advierte de que la epidemia podría alcanzar las cifras del brote de África occidental de 2014-2016.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

El brote de ébola declarado en el este de la República Democrática del Congo (RDC) cumple este lunes cien días en plena expansión, con más de 5.000 contagios confirmados y un territorio afectado que ya supera en extensión a Francia. El gobierno congolés elevó este viernes a 2.516 el número de fallecidos y a 5.290 los casos confirmados desde que la epidemia se declaró el pasado 15 de mayo, lo que la convierte en la segunda más mortífera de la historia y la mayor registrada en el país.

Según el último boletín del Ministerio de Comunicación congoleño, con datos recopilados hasta el 19 de agosto, la tasa de letalidad se sitúa en el 47,6%. Actualmente hay 837 pacientes en aislamiento u hospitalizados y 1.152 personas han logrado recuperarse, mientras que la tasa de rastreo de contactos alcanza el 82,9%. La transmisión golpea a seis provincias: Ituri, epicentro del brote; Kivu del Norte; Haut-Uélé; Tshopo; Bas-Uélé y Kivu del Sur, aunque esta última encadena 79 días sin un nuevo caso confirmado.

El coordinador humanitario de la ONU para el ébola, Julien Harneis, alertó mediante una teleconferencia desde Bunia de que «en los últimos tres meses, 2.500 personas han muerto, la mitad de ellas únicamente en los últimos veinte días». En su balance, recordó que 160 sanitarios contrajeron el virus mientras atendían a enfermos y que 63 de ellos fallecieron tras resultar infectados.

Ante la falta de alternativas contra la cepa de Bundibugyo, que causa el actual virus y para la que no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados, el Ministerio anunció que «ha comenzado en Tshopo la vacunación de compasión con Ervebo, con 2.000 dosis desplegadas en las zonas prioritarias». La vacuna Ervebo, diseñada originalmente contra la variante Zaire del virus, ha mostrado indicios en animales de posible eficacia contra la menos común cepa de Bundibugyo.

La epidemia actual es la de crecimiento más rápido desde su declaración respecto a cualquier brote anterior, por lo que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha advertido de que tiene potencial para alcanzar las cifras de la epidemia de África occidental, que entre 2014 y 2016 provocó 11.000 muertos y 28.000 contagios. Según ha revelado la OMS, el virus comenzó a circular en el este congoleño en febrero, aunque una investigación publicada en la revista Science a finales de julio situó las primeras infecciones al menos en enero.

Tras declararse la epidemia en Ituri, el virus se propagó a la vecina Uganda, país que se declaró «libre de ébola» el 28 de julio después de registrar 20 contagios confirmados, incluidos 15 casos considerados importados de la RDC, entre los que hubo dos fallecimientos. El virus del Ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados y causa fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea y hemorragias internas.

Desde el terreno, Harneis describió una realidad muy compleja y plagada de obstáculos para una lucha eficaz contra el ébola, como los ataques regulares contra instalaciones, vehículos o trabajadores de la sanidad; el conflicto armado en la región o los obstáculos logísticos, como el mal estado de la red vial. «La semana pasada estaba intentando llegar a un lugar muy afectado por el ébola y me tomó más de tres horas recorrer 60 kilómetros», puso como ejemplo.

Harneis explicó también que el sistema bancario en la zona afectada prácticamente no funciona, lo que ha ocasionado un grave problema de liquidez que impide pagar a los trabajadores de la salud. «No podemos llevar el dinero para pagarles, lo que está causando mucha frustración entre ellos», comentó, tras precisar que a diferencia de brotes pasados, ahora es el gobierno el que ha asumido el pago de los salarios, con excepción de los trabajadores comunitarios, que son remunerados por las oenegés u organizaciones de ayuda.

Sobre el rumbo que puede tomar la epidemia, sostuvo que si se toma la resolución «de invertir ahora, de asignar más personal, si se llevan más recursos a zonas remotas al este de la RDC, en meses podríamos ralentizar la transmisión (del virus) hasta detenerlo». Pero advirtió que si eso no se hace, la epidemia causará muchas más muertes y se extenderá, con el riesgo que esto supone para los países vecinos.