La Verja de Gibraltar, considerada el último muro de Europa continental, ha dejado de existir a las 0 horas del 15 de julio de 2026, tras cinco años de intensas negociaciones diplomáticas. El acuerdo, ratificado provisionalmente horas antes en Bruselas, permite la libre circulación de personas y mercancías entre La Línea de la Concepción y el Peñón, integrando a Gibraltar en los beneficios y responsabilidades del espacio Schengen sin formar parte formalmente de él. La noticia ha sido recibida con una mezcla de esperanza, cautela e incertidumbre entre los habitantes de ambos lados de la antigua frontera.
El momento histórico fue celebrado por una multitud que, poco antes de la medianoche, avanzó desde La Línea hacia Gibraltar. Entre cláxones, vuvuzelas y cánticos futbolísticos, la euforia por la reciente victoria de España frente a Francia en el Mundial de Fútbol se mezcló con la alegría por la desaparición de la verja. Numerosas banderas españolas, con el escudo constitucional, ondeaban entre la multitud, mientras algunos manifestantes coreaban consignas como «Gibraltar español». La Guardia Civil intervino para evitar que la muchedumbre irrumpiera en la zona conocida como The Four Corners, al otro lado de la antigua frontera.
Fabián Picardo, ministro principal de Gibraltar, valoró el acuerdo con optimismo: «Lo importante es que Europa ha vuelto y tenemos un Tratado que permitirá que la frontera fluya». Picardo abrazó a Juan Franco, alcalde de La Línea, quien declaró: «Yo pensaba que esto no iba a verlo. Esta Verja, lo único que ha hecho es separar a dos pueblos». Franco también advirtió sobre la necesidad de un dispositivo especial para el partido de fútbol del domingo entre España e Inglaterra, que coincide con el domingo rociero de la Velada.
Entre los asistentes se encontraba Joe Bossano, el octogenario exministro principal de Gibraltar, quien bromeó ante los gritos de «Gibraltar español»: «Si ellos dicen que Gibraltar es español, yo digo que Gibraltar es nuestro y vamos a ir por el Campo de Gibraltar, el Campo es nuestro». Bossano, conocido por su defensa de la identidad gibraltareña, añadió: «En España, siempre están con las banderas, aquí sólo las sacamos el National Day. Yo creo en la identidad de Gibraltar». También estuvo presente Juan Carmona, exalcalde socialista de La Línea cuando se abrió la verja en 1982, tras el cierre decretado por la dictadura de Francisco Franco en 1969.
La celebración continuó con un ambiente festivo pero contenido. Mientras algunos gibraltareños observaban con tranquilidad, coches y motocicletas cruzaban la frontera con normalidad. Las banderas de España, el Reino Unido y Gibraltar ondeaban juntas, y desde el lado español se escucharon gritos de «vivan los llanitos». Una pancarta en el Peñón agradecía a Picardo: «Picardo, la madre que te parió, eres el mejor».
La desaparición de la verja precede a la visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, quien, acompañado del ministro de Exteriores, José Manuel Albares, tiene previsto reunirse este miércoles con representantes institucionales, sindicatos y empresarios del Campo de Gibraltar en el lugar donde estuvo la verja, levantada por Gran Bretaña en 1908. La Confederación de Empresas de la provincia de Cádiz (CEC) ya ha valorado el acuerdo como un paso relevante hacia una mayor estabilidad institucional, económica y social en la región.
El acuerdo, que la Unión Europea dio vía libre en julio de 2021 para buscar un Brexit blando en la frontera gibraltareña, ha superado los cambios de ministros de Exteriores y primeros ministros en el Reino Unido. La ratificación definitiva del tratado permitirá una integración gradual de Gibraltar en el espacio Schengen, facilitando el tránsito de personas y mercancías sin controles fronterizos. Para muchos, la caída de la verja representa el fin de una división que ha marcado la vida de las comunidades a ambos lados durante más de un siglo.