El tranvía de Bilbao ha chocado contra un coche en la Avenida Zunzunegi, en el entorno de la estación intermodal de Birnas, según han confirmado fuentes del servicio. El accidente no ha dejado heridos, aunque ha obligado a interrumpir temporalmente la circulación de la línea y ha generado momentos de confusión entre los viajeros que se encontraban en la zona.
El suceso se produjo cuando el tranvía y el turismo coincidieron en el cruce de la avenida con el acceso a la estación intermodal. Por causas que aún no han sido detalladas, ambos vehículos colisionaron, lo que provocó daños materiales en el automóvil y obligó a detener la marcha del tranvía. Hasta el lugar se desplazaron efectivos de la Policía Municipal y del servicio de emergencias para asegurar la zona y regular el tráfico en una de las principales arterias de acceso al centro de la capital vizcaína.
La ausencia de heridos ha sido confirmada por las mismas fuentes, que han señalado que los ocupantes del vehículo resultaron ilesos y que los pasajeros del tranvía no sufrieron daños. La rápida intervención de los servicios de emergencia permitió restablecer la circulación del tranvía en un intervalo de tiempo relativamente corto, aunque durante varios minutos los usuarios tuvieron que buscar alternativas para completar sus desplazamientos por la ciudad.
El tranvía de Bilbao, gestionado por Euskotren, es un medio de transporte utilizado a diario por miles de personas y conecta el centro urbano con barrios como Bolueta, Atxuri y La Casilla, además de enlazar con la estación intermodal de Birnas. La Avenida Zunzunegi es un punto de paso habitual para este servicio y concentra un volumen elevado de tráfico rodado, lo que en ocasiones ha generado incidentes similares en el pasado.
Las autoridades locales han recordado la importancia de extremar la precaución en los cruces compartidos entre el tranvía y los vehículos privados, especialmente en una zona donde confluyen autobuses, taxis y tráfico particular. Por el momento, no se ha informado de que el accidente vaya a tener consecuencias mayores en la programación habitual de la línea, más allá de los retrasos puntuales registrados durante la mañana.
El choque se produce en un contexto de creciente uso del transporte público en Bilbao y de debate sobre la convivencia entre los distintos modos de movilidad en el espacio urbano. La colisión, sin heridos, se suma a la lista de incidentes menores que se registran cada año en la red tranviaria y que, en la mayoría de los casos, se resuelven con daños materiales y afecciones temporales al servicio.
Los equipos de mantenimiento revisaron el estado del tranvía tras el impacto para descartar daños estructurales que pudieran comprometer la seguridad de los viajeros. Una vez verificada la ausencia de desperfectos relevantes, el vehículo pudo reincorporarse a la circulación con normalidad, según han indicado fuentes del operador.