Barakaldo viajará este fin de semana casi mil años atrás. Los días 19 y 20 de septiembre, el barrio de San Vicente acogerá el Mercado Medieval San Vicente 2026, una cita que no será únicamente festiva: conmemorará los 975 años de la primera referencia escrita conocida del municipio, fechada el 30 de enero de 1051, cuando este territorio formaba parte del Reino de Navarra.
La celebración, conocida también como Erdi Aroko Azoka San Bizente, arrancará el sábado 19 con una gran feria en la que convivirán puestos de artesanía, atracciones de madera, espectáculos de malabares y animación musical. La programación se prolongará hasta la noche, con un concierto de música medieval a las 20.30 horas en la iglesia de San Vicente.
El domingo 20 ampliará la recreación con un campamento medieval y algunas de las actividades más llamativas del fin de semana. Habrá demostraciones de tiro con arco, exhibiciones de lucha, una fragua artesanal en vivo y una catapulta infantil. A las 13.00 horas llegará otra de las citas centrales: una representación teatral, musical y de danza protagonizada por Lope Blascoz, el Baracaldonensis que aparece vinculado a aquella referencia documental de 1051. Dantzaris, músicos y gigantes de Barakaldo y Ribaforada acompañarán la puesta en escena. Por la tarde, el programa continuará con un espectáculo de magia familiar y terminará con un aquelarre.
El viaje a la Edad Media tiene una fecha de partida muy concreta: el 30 de enero de 1051. Ese día aparece la primera referencia escrita conocida de Barakaldo en un documento conservado en el Monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla. Entre sus confirmantes figura Lope Blascoz como baracaldonensis, es decir, procedente de Barakaldo, una mención que acredita la existencia del territorio hace 975 años y casi tres siglos antes de la creación de la anteiglesia en 1340.
La conmemoración no terminará este fin de semana. El 13 de octubre, el Paseo de los Fueros acogerá una exposición al aire libre dedicada a los orígenes del municipio y al valor histórico de este documento. La muestra permitirá a los vecinos y visitantes profundizar en el significado de aquella mención medieval y en el contexto en que fue registrada.
Para quienes deseen completar la escapada, Barakaldo ofrece otros atractivos. La Finca Munoa, el Jardín Botánico Ramón Rubial —con unos 60.000 metros cuadrados y más de 300 especies leñosas— o un paseo por Herriko Plaza y otros rincones que todavía conservan las huellas del pasado industrial del municipio. Su cercanía a Bilbao facilita además una visita de un día: apenas ocho kilómetros separan ambas localidades y el trayecto puede hacerse en unos 16 minutos en la línea 2 de Metro Bilbao o en alrededor de 12 minutos con Renfe Cercanías. Para quienes prefieran el coche, Barakaldo cuenta con acceso por la A-8 y otras conexiones de la Margen Izquierda.
La cita combina así patrimonio, historia y ocio familiar en torno a un documento que sitúa a Barakaldo en el mapa casi un milenio antes de la industrialización que marcaría su identidad contemporánea. El mercado medieval se convierte, de este modo, en una puerta abierta a los orígenes de una localidad que hoy mira a su pasado para entender mejor su presente.