La actriz Sarah Michelle Gellar habría rechazado una oferta para participar en una película de Martin Scorsese. La razón, según la información disponible, fueron sus compromisos previos vinculados a Buffy, cazavampiros, la serie que la convirtió en una de las figuras más reconocibles de la televisión estadounidense de finales de los noventa y comienzos de los dos mil.
El dato procede de un único reporte breve, que sitúa a Gellar como la intérprete que declinó el papel y a Scorsese como el director que le propuso el proyecto. La fuente no precisa el título de la película, el personaje que se le ofreció ni el momento exacto en que llegó la propuesta, por lo que no es posible determinar en qué etapa de su carrera se produjo la negativa ni cómo habría encajado el papel en su trayectoria.
Que una actriz de su perfil haya tenido que elegir entre un proyecto de un cineasta del prestigio de Scorsese y sus obligaciones con una serie de larga duración es un episodio que ilustra cómo los compromisos televisivos pueden condicionar las decisiones profesionales de los intérpretes. Buffy, cazavampiros marcó profundamente a su audiencia y consolidó a Gellar como un nombre central de la cultura popular de su época, un contexto que ayuda a entender por qué la anécdota despierta interés entre los seguidores del cine y de la televisión.
Por ahora, la información disponible no permite ir más allá de lo señalado. Quedan sin aclarar los detalles del proyecto, las circunstancias de la oferta y cualquier posible declaración adicional de las partes implicadas.