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Moncloa contradice a Vivas sobre las llamadas a Sánchez antes de la entrada masiva en Ceuta

El Gobierno de Pedro Sánchez niega tener constancia de las diez llamadas que el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, asegura haber intentado a Presidencia entre el 27 y el 30 de julio. Fuentes gubernamentales advierten a Vivas de que «está jugando a un juego muy peligroso» y afirman disponer de registros telefónicos.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

El Gobierno de Pedro Sánchez y el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, mantienen versiones enfrentadas sobre los contactos previos a la entrada masiva de migrantes que se produjo los días 30 y 31 de julio. Fuentes gubernamentales niegan tener constancia de las hasta diez llamadas que Vivas asegura haber intentado a Presidencia del Gobierno entre el 27 y el 30 de julio, y advierten al presidente ceutí de que «está jugando a un juego muy peligroso».

La controversia se desató después de que Vivas declarara como testigo ante la jueza de la Audiencia Nacional María Tardón durante dos horas y media. Según su relato, intentó contactar en diez ocasiones con Presidencia del Gobierno en los días previos a la entrada masiva. Solo tres de esos intentos prosperaron: en dos ocasiones logró hablar con Diego Rubio, jefe de gabinete de Pedro Sánchez, para alertarle del aumento de entradas. Según su versión, Rubio le dijo que contactaría con varios ministerios, aunque el Gobierno necesitaba «más tiempo». En una tercera interlocución, Moncloa le comunicó que, a partir de ese momento, el canal de comunicación sería la Delegación del Gobierno.

Fuentes gubernamentales contradicen esa versión y sostienen que tienen «cero constancia» de esas llamadas a Presidencia. Van más allá: afirman que disponen de registros telefónicos para respaldar su relato y acusan a Vivas de «mentir». La única excepción que reconocen es el contacto del 30 de julio, cuando Vivas pidió hablar con Sánchez y ambos conversaron ese mismo día.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha ido tan lejos cuando se le ha preguntado al respecto durante la rueda de prensa conjunta con su homólogo francés, Emmanuel Macron, en La Moncloa. Sánchez ha defendido que hubo una comunicación fluida con las autoridades ceutíes. «Más allá de lo que haya dicho» Vivas, ha asegurado que existió una «comunicación constante» con el Gobierno de la ciudad y que, en los días previos, se celebraron reuniones con los departamentos competentes, Ceuta y la Delegación del Gobierno. También ha sostenido que hubo «muchas comunicaciones» y que nadie previó una entrada masiva de la dimensión que finalmente se produjo.

Ese matiz no resuelve el principal punto de fricción. Las palabras de Sánchez son más genéricas y no entran al detalle de las llamadas. El presidente defiende que existieron reuniones y contactos entre las instituciones, pero eso no confirma por sí solo los diez intentos de Vivas de hablar con Presidencia ni qué información llegó directamente al equipo de Sánchez. La declaración de Vivas ante la jueza inaugura un nuevo frente judicial para el Gobierno en relación con la gestión de la crisis migratoria en Ceuta.

Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, también se ha pronunciado sobre la entrada masiva en Ceuta. Ha pedido recordar a «las más de 140 víctimas» que murieron al intentar cruzar la frontera y ha reivindicado el «humanismo» como uno de los rasgos que definen a Europa. Después, ha respaldado el relato del Gobierno español: España y Europa fueron «víctimas de un ataque», ha dicho, y no fue España quien organizó el cruce. «España ha sido víctima de un ataque múltiple», ha insistido, antes de reclamar «solidaridad» como respuesta.

Macron se ha mostrado sorprendido por la falta de apoyo de algunos países europeos y ha recordado que otros recibieron antes esa misma solidaridad. El presidente francés también ha defendido la actuación del Gobierno para facilitar el retorno de los migrantes a sus países de origen, una tarea que, según ha dicho, España está abordando con Marruecos y «va bien». A la vez, ha pedido reforzar la coordinación europea en materia de fronteras y aplicar el pacto de asilo para proteger la frontera común, pero sin «acusar a tontas y a locas». «Hay que reforzar la coordinación y la cooperación a nivel europeo para evitar este tipo de acontecimientos, que empujan a la gente a asumir riesgos», ha señalado. «Tratar de hacer acusaciones o de simplificarlo es algo indigno», ha concluido.