El expresidente del Gobierno José María Aznar ha advertido de que, si Pedro Sánchez vuelve a formar gobierno tras el adelanto electoral, «la monarquía que hemos conocido se terminaría». Aznar vinculó ese escenario a la continuidad de un Ejecutivo de coalición y sostuvo que ello pondría en riesgo el sistema constitucional vigente.
Las declaraciones se produjeron durante las jornadas tituladas «1936: La guerra que todos perdimos», que se celebran en Sevilla, en un encuentro en el que Aznar conversó con el periodista Juanma Lamet. El acto tuvo lugar el mismo día en que se conocía el adelanto de las elecciones generales, fijadas para el 5 de octubre de 2026, según el marco informativo en el que se inscriben sus palabras.
El expresidente popular no limitó su advertencia a la jefatura del Estado. En su intervención, señaló que una repetición del actual Gobierno de coalición conduciría a que «el sistema constitucional se termina», una formulación que sitúa el debate más allá de la Corona y lo extiende al conjunto del orden institucional diseñado en la Constitución de 1978.
Las afirmaciones de Aznar se producen en un contexto de máxima tensión política, marcado por el anuncio del adelanto electoral y por las reacciones a los decretos de vivienda y a las acampadas que se han sucedido en distintas ciudades. En ese clima, el expresidente ha querido fijar posición sobre las consecuencias que, a su juicio, tendría una nueva investidura de Sánchez al frente de un gobierno de coalición.
La figura de Aznar mantiene un peso relevante en el debate público español y sus intervenciones suelen ser leídas como una señal del estado de ánimo del sector más crítico con el actual Ejecutivo. En esta ocasión, su mensaje se dirige tanto al electorado de centro-derecha como a los propios partidos, a los que emplaza a evitar que se repita la fórmula de gobierno que, según su diagnóstico, amenaza con desbordar el marco constitucional.
El acto de Sevilla, celebrado bajo el título «1936: La guerra que todos perdimos», sirvió así de plataforma para un pronunciamiento que trasciende el análisis histórico y entra de lleno en la campaña electoral que se abre tras el adelanto. Aznar no detalló mecanismos concretos ni plazos, pero dejó claro que considera la continuidad de Sánchez y de su coalición como una línea roja para el sistema tal y como se ha conocido hasta ahora.
Con el calendario electoral ya en marcha, las palabras del expresidente se suman a un coro de reacciones políticas que están definiendo los primeros compases de la contienda. La advertencia sobre la monarquía y sobre el sistema constitucional añade un elemento de confrontación institucional a un debate que, hasta ahora, giraba en torno a la vivienda, el orden público y la gestión del Gobierno.