La historia de Ivan Stolbov muestra un cambio profundo en la forma en que Rusia utiliza su legislación de seguridad durante la guerra. Once transferencias de aproximadamente 100 grivnas cada una, realizadas mientras vivía en Ucrania, terminaron convertidas en un proceso por alta traición y una condena de 13 años en una colonia de régimen estricto.
El Tribunal Regional de Sverdlovsk sostiene que Stolbov hizo los pagos entre mayo de 2023 y octubre de 2025. El total fue calculado por el tribunal en 5.466,13 rublos. Según la versión judicial rusa, el dinero llegó a una organización ucraniana que después destinó fondos a medicina táctica, equipamiento, munición y vehículos para las Fuerzas Armadas de Ucrania.
El comunicado oficial no publica un desglose probatorio que permita seguir cada donación hasta una compra concreta. Esa relación entre los pagos y el uso militar es la conclusión presentada por el tribunal ruso.
Mediazona informó desde la sala que Stolbov tiene 34 años, nació en Sarapul y posee ciudadanía rusa. Antes de ser detenido vivía en Ivano-Frankivsk, no tenía registro de residencia en Rusia y trabajaba como responsable de compras.
La ciudadanía es la pieza que transforma el caso. El artículo 275 del Código Penal ruso define la traición como un delito cometido por un ciudadano de la Federación Rusa e incluye la ayuda financiera a un Estado u organización extranjera en actividades que las autoridades consideren dirigidas contra la seguridad rusa. La pena puede ser de 12 a 20 años o incluso cadena perpetua.
Stolbov no fue detenido en Ucrania. En 2025 viajó a Rusia para ver a su familia. La oficina de prensa de los tribunales de Sverdlovsk señala que el objetivo concreto era visitar a su madre. Fue arrestado en el aeropuerto de Koltsovo, en Ekaterimburgo.
Mediazona reconstruyó después una cadena de arrestos administrativos a partir de expedientes de juzgados locales. En uno de los episodios, su madre y su hermana acudieron a esperarlo a la salida de un centro de detención, pero no lo vieron salir. Su abogada sostuvo posteriormente que Stolbov había sido trasladado desde el propio recinto.
La sentencia incluye, además de los 13 años de prisión, un año de restricciones de libertad y una multa de 300.000 rublos. El tribunal ordenó confiscar el teléfono y 5.466,13 rublos. El fallo todavía puede ser recurrido durante los 15 días posteriores a su anuncio.
Lo que cambia no es solo el caso individual, sino la escala. Verstka identificó al menos 1.904 acusados en causas de traición, espionaje y otros delitos de seguridad del Estado desde 2022. Entre los ciudadanos rusos cuyas acusaciones clasificó, 65 fueron procesados por transferencias de dinero en beneficio de Ucrania. La condena media por el artículo 275 alcanzó los 16 años en el primer semestre de 2026.
También hay precedentes por cantidades aún menores. En junio, Mediazona informó de una mujer de 58 años en la parte ocupada de la región de Jersón condenada a 12 años por una transferencia equivalente a 1.566 rublos que la investigación rusa consideró destinada al ejército ucraniano.
El expediente de Stolbov condensa así una transformación del riesgo: una persona puede vivir fuera de Rusia durante años, realizar pagos en otro país y enfrentarse a la legislación de traición cuando vuelve a territorio ruso. El siguiente cambio posible dependerá ahora de la apelación y de si una instancia superior mantiene o modifica la condena.