El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, está convencido de que la legislatura actual no se prolongará más allá de un año y de que los escándalos de corrupción que rodean al PSOE alcanzarán su punto álgido tras el verano. En su habitual balance de fin de curso, Feijóo afirmó que «no ha pasado lo peor» y que aún queda «la traca final» de las investigaciones judiciales que afectan al partido del Gobierno. El político gallego prometió una «limpieza a fondo» de «los escombros» del sanchismo y una «reconstrucción nacional» en cuanto llegue a la Moncloa.
Feijóo subrayó que el contexto político y judicial actual es muy diferente al de 2023, cuando el PP también confiaba en llegar al Gobierno. En aquel entonces, la presión sobre el Ejecutivo era menor, pero ahora el PSOE se enfrenta a 16 procesos judiciales en marcha que le afectan directa o indirectamente. Entre ellos, destaca la investigación sobre el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, que en Génova consideran la más dañina política y moralmente para los socialistas. «El PSOE no tiene opción de desligarse de su faro moral», señalaron fuentes de la dirección popular.
La confianza en que los casos judiciales se intensifiquen en los próximos meses lleva al PP a mantener una estrategia de prudencia y a no precipitarse. Feijóo no quiso confirmar si su partido solicitará al juez la modificación de las medidas cautelares contra Zapatero en el marco del caso Plus Ultra, aunque fuentes de Génova indicaron que «la opción de pedirlas siempre está abierta» y que se evaluará «a medida que vaya avanzando la instrucción». La idea es reservarse esa baza al menos hasta septiembre.
El líder del PP enumeró varios frentes judiciales que, a su juicio, seguirán dando sorpresas: las causas vinculadas al exministro José Luis Ábalos, el desarrollo de las investigaciones sobre Santos Cerdán, la causa de hidrocarburos, la citación de la secretaria y las hijas de Zapatero, y la comparecencia de la mujer de Pedro Sánchez ante un jurado. Feijóo también azuzó la sospecha de que se pueda probar la existencia de «financiación ilegal» en la sede del PSOE en Ferraz, lo que supondría un golpe letal para el partido.
En el PP creen que el goteo de escándalos será constante hasta que Sánchez decida disolver las Cortes, independientemente de cuándo ocurra. Aunque el presidente del Gobierno apuntó al primer trimestre de 2026 como fecha probable para las elecciones, en las filas populares hay quien advierte de que los comicios podrían adelantarse incluso antes de que acabe 2026. En Génova aseguran estar «preparados» para cualquier escenario y no descartan que Junts dé un giro imprevisto en otoño para romper con el Gobierno y sumarse a una moción de censura, especialmente si se consuma el regreso de Carles Puigdemont.
Feijóo también se refirió a la fragilidad parlamentaria de Sánchez, que este jueves afrontará el segundo mazazo a los Presupuestos con el fracaso de la senda de estabilidad. El líder del PP considera que el presidente del Gobierno es el «nexo corruptor» del PSOE y que su manual de resistencia se ha agotado. Por ello, el partido conservador da por descontada su llegada al Gobierno, aunque persiste cierta inquietud por la incapacidad de mejorar en las encuestas y por la incertidumbre sobre cuándo se abrirán las urnas.
En el balance de fin de curso, Feijóo solemnizó una batería de reformas de Estado en la que su núcleo duro trabaja desde hace tiempo. Entre ellas, destacan medidas para garantizar la independencia judicial, la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción. El líder popular prometió que el PP «no va a fallar» y que su objetivo es «reconstruir el país» desde todos los ámbitos: social, económico e institucional.
La estrategia del PP pasa por no dar pasos en falso y esperar a que los casos judiciales sigan su curso. En Génova consideran que ni el Papa ni el Mundial de fútbol han conseguido rebajar la presión sobre el Ejecutivo, y tampoco creen que lo hará el parón estival. Las altas temperaturas no han traído un respiro para Sánchez, y en el PP confían en que el otoño traerá nuevas revelaciones que allanen el camino de Feijóo hacia la Moncloa.