El juez Juan Carlos Peinado ha acordado la apertura de juicio oral contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, para que sea juzgada por un tribunal del jurado por los delitos de tráfico de influencias y malversación. La resolución pone fin a una instrucción que se ha prolongado durante años y que sentará en el banquillo a Gómez junto a su asistente en La Moncloa, Cristina Álvarez.
El auto de Peinado, que se produce antes de su jubilación efectiva el próximo 27 de septiembre, no impone medidas cautelares a las acusadas, aunque establece la obligación de permanecer a disposición del juzgado y del tribunal, comunicar cualquier cambio de domicilio o paradero y comparecer cuando sean requeridas. El procedimiento pasa ahora a la Audiencia Provincial de Madrid, que deberá asignar a uno de sus magistrados como presidente del tribunal del jurado. Este magistrado será el responsable de acotar el hecho justiciable, dictar la sentencia que recoja el veredicto del jurado popular e imponer, en su caso, la pena y la responsabilidad civil correspondiente.
La causa se abrió tras la admisión a trámite de una denuncia del pseudosindicato de funcionarios Manos Limpias y ha sido avalada por la Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid. En julio, cinco magistrados de esa sección respaldaron la investigación contra Gómez por tráfico de influencias y malversación, aunque descartaron seguir el procedimiento por corrupción en los negocios y apropiación indebida. Además, acordaron sacar de esta causa al empresario Juan Carlos Barrabés, cuya investigación continuará por procedimiento abreviado en una pieza separada para determinar la legalidad de las adjudicaciones de contratos públicos.
En su resolución, los jueces de la Sección 23 consideraron que la decisión de Peinado de llevar el caso al tribunal del jurado «no puede reputarse arbitraria ni contraria a Derecho», ya que identifica los delitos indiciariamente aplicables y justifica la continuación por ese cauce. Sobre el tráfico de influencias, los magistrados señalaron que «parece perfectamente verosímil sostener, con el canon de la simple probabilidad ahora exigible, que la investigada logró el influjo desplegado desde su privilegiada posición de esposa del Presidente del Gobierno».
Junto a Begoña Gómez se sentará en el banquillo Cristina Álvarez, acusada de un presunto delito de malversación de caudales públicos en relación con el supuesto desvío de un software de la Universidad Complutense de Madrid. Álvarez no será juzgada por tráfico de influencias. La Universidad Complutense, personada como perjudicada, ha cuantificado el perjuicio patrimonial en 113.509,32 euros —108.765,79 euros en gastos de contratación y 4.743,53 euros en coste de personal propio— y reclama la responsabilidad civil directa y solidaria de ambas acusadas.
La acusación popular unificada, integrada por HazteOir, Manos Limpias, el Movimiento de Regeneración Política de España, Vox e Iustitia Europa, presentó el 27 de julio de 2026 su escrito de conclusiones provisionales solicitando la apertura del juicio oral. Para Begoña Gómez pide dos años de prisión por tráfico de influencias, tres años por malversación continuada y ocho años de prisión con veinte de inhabilitación absoluta por la malversación del software o, subsidiariamente, diez años de prisión en caso de concurso medial. Para Álvarez reclama seis años de prisión y quince de inhabilitación absoluta. El Ministerio Fiscal, mediante escrito del 24 de julio, ha mantenido su petición de sobreseimiento y no ha formulado acusación contra ninguna de las dos.
El desenlace del caso queda ahora en manos del tribunal del jurado, que valorará las pruebas presentadas durante la instrucción. La defensa de Gómez ha sostenido en todo momento la falta de fundamento de las imputaciones, mientras que las acusaciones populares confían en que el juicio oral permita depurar las responsabilidades penales. La designación del magistrado-presidente y la fijación de la fecha del juicio marcarán los próximos pasos de un procedimiento que ha centrado la atención política y mediática durante los últimos años.