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Monte dei Paschi lanza una contraofensiva para evitar su absorción por Intesa Sanpaolo

El banco más antiguo del mundo, Monte dei Paschi di Siena, ha lanzado dos ofertas de compra para frenar la opa hostil de Intesa Sanpaolo y crear un tercer gran polo financiero en Italia, un movimiento que los mercados reciben con escepticismo.

Este artículo se ha producido con ayuda de IA bajo la responsabilidad editorial de Haydamax OÜ.

La pugna por el control del sector bancario italiano ha vivido un nuevo episodio este verano. Banca Monte dei Paschi di Siena (MPS), la entidad en activo más antigua del mundo, fundada en 1472, ha lanzado dos ofertas de adquisición sobre Banco BPM y Banca Generali con un doble objetivo: frenar la opa hostil que Intesa Sanpaolo (ISP), el mayor banco del país, presentó en junio para absorberla, y erigir un tercer polo financiero que cuente con el respaldo del Gobierno de Giorgia Meloni.

La maniobra, sin embargo, ha topado con el escepticismo de los mercados. Las pérdidas bursátiles registradas estos días por MPS, Banco BPM y Banca Generali reflejan la desconfianza de los inversores sobre la viabilidad de la operación, percibida como un movimiento arriesgado y reactivo frente a la oferta de Intesa, considerada más sólida. Mario Comana, economista y docente de la Universidad LUISS de Roma, señala que «es pronto para predecir» el desenlace, pero advierte de que Intesa «no se quedará de brazos cruzados» y podría mejorar su propuesta si las ofertas de MPS resultaran viables.

Comana explica que la oferta de MPS «no está desprovista de significado e interés, pero se hizo con óptica claramente defensiva», lo que alimenta las dudas sobre la creación de valor real de la operación. El pulso entre ambas entidades se enmarca en un intenso ciclo de fusiones y adquisiciones que vive Italia desde 2024 y que, paradójicamente, responde a la «excesiva buena salud» del sector financiero transalpino, según el profesor. «Son muy rentables, con excelentes niveles de eficiencia y calidad crediticia, lo que les hace empresas muy atractivas», detalla. Una intensidad similar se vivió en la década de 2010, aunque entonces fue por la crisis económica y el rescate de entidades débiles.

Monte dei Paschi fue precisamente uno de esos bancos rescatados. En 2017, al borde de la quiebra, el Estado italiano lo sacó a flote con 5.400 millones de euros de fondos públicos y el Ministerio de Economía llegó a controlar el 68% de su capital, participación que fue reduciendo hasta el 4,8% actual. El Tesoro ha congelado ahora sus acciones restantes y no prevé venderlas hasta que se resuelva la pugna por el control de la entidad. La recuperación de MPS se ha apoyado en recortes, saneamiento de deuda y ampliaciones de capital privado, un ascenso consolidado desde 2022 bajo la dirección de Luigi Lovaglio, exdirectivo de UniCredit.

En 2025, MPS culminó la adquisición de Mediobanca, un poderoso banco de inversión milanés, por 16.000 millones de euros, a pesar del rechazo inicial de su dirección. Esa compra dio al grupo sienés acceso a una participación del 13% en Generali, el coloso de los seguros italiano, lo que aumentó su atractivo para inversores y competidores y podría estar detrás de la ofensiva de Intesa. Generali es una pieza clave en Italia por concentrar gran parte del ahorro de ciudadanos y empresas, además de ser uno de los grandes acreedores del Estado. Banca Generali, el brazo bancario de la aseguradora, que posee más del 50% de sus acciones, será determinante para decidir qué vía tomar ante la oferta de MPS.

El pulso actual acelera el llamado risiko bancario italiano, término que evoca el juego de mesa y que se usa en el país para describir los duelos de compras y fusiones entre entidades. En la partida no solo participan los bancos implicados, sino también aseguradoras como Generali y Unipol, holdings de familias influyentes como Caltagirone o Del Vecchio, con participaciones en MPS y otras empresas, y grupos extranjeros como el francés Crédit Agricole, con un 29,3% de Banco BPM, o el fondo estadounidense BlackRock, que posee un 4,66% de la entidad sienesa.