El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se ha convertido en uno de los nombres a seguir en la izquierda alternativa al PSOE tras la convocatoria de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre. Urtasun aparece entre las figuras que se barajan para encabezar el denominado Frente Amplio, la nueva marca bajo la que Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Más Madrid y los comunes concurrirán a los comicios. La candidatura aún no está decidida y el nuevo espacio prevé anunciar su cabeza de lista el próximo 17 de octubre.
Nacido en Barcelona, Urtasun Domènech es licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Barcelona y cuenta con un posgrado en Relaciones Internacionales por la Universidad de Barcelona. Antes de ocupar cargos electos, desarrolló buena parte de su carrera en el ámbito europeo e internacional. Fue asesor en el Parlamento Europeo entre 2006 y 2010, diplomático en el Gabinete del ministro de Exteriores y Cooperación entre 2010 y 2011, y consejero diplomático del secretario general de la Unión por el Mediterráneo entre 2011 y 2013.
Su trayectoria dio un nuevo paso en 2014, cuando se convirtió en eurodiputado de En Comú Podem. Permaneció en el Parlamento Europeo hasta 2023 y llegó a ejercer como vicepresidente del grupo de Los Verdes/Alianza Libre Europea (Verdes/ALE). Su etapa en Bruselas consolidó un perfil político estrechamente relacionado con las instituciones comunitarias antes de su salto definitivo al Gobierno de España.
El 21 de noviembre de 2023 tomó posesión como ministro de Cultura, recibiendo la cartera de manos de Miquel Iceta. Desde entonces, es responsable de las políticas estatales relacionadas, entre otras materias, con el patrimonio histórico, los museos y archivos estatales, las artes, el libro y la lectura, la creación literaria y las actividades cinematográficas y audiovisuales.
Ahora su nombre adquiere especial relevancia ante la reorganización del espacio político situado a la izquierda del PSOE. Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes concurrirán a las generales bajo la marca Frente Amplio y tienen previsto presentar el 17 de octubre tanto la hoja de ruta del proyecto como a la persona que encabezará la candidatura. Urtasun figura entre los nombres considerados para ese liderazgo, junto con otras dirigentes como la ministra de Sanidad, Mónica García, pero por el momento no existe una candidatura oficialmente proclamada.
El escenario convierte así a Ernest Urtasun en uno de los posibles aspirantes a encabezar el Frente Amplio en las elecciones del 29 de noviembre, pero la decisión permanece abierta. Hasta que las formaciones implicadas hagan público el nombre de su cabeza de lista, su condición de candidato debe entenderse como una posibilidad planteada dentro del espacio político y no como una designación cerrada.
La carrera contra reloj para definir si la izquierda alternativa concurre unida en una sola lista a las elecciones generales empieza con mal pie. Este lunes, los partidos que conforman el nuevo Frente Amplio se dijeron «preparados» y «deseosos» de concurrir a los comicios del 29 de noviembre. Pero, preguntados por la oferta de celebrar unas primarias exprés los días 14 y 15 de octubre para elegir al candidato de una eventual lista unitaria, el ministro Ernest Urtasun, en representación de las cuatro formaciones, evitó pronunciarse y aseguró que no va a iniciar «un debate a través de los medios» de comunicación.
«Aquí hay un Frente Amplio en el que están muchísimas organizaciones que vienen trabajando desde hace muchísimo tiempo, y no sobra nadie», sostuvo Urtasun al ser preguntado por la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Podemos y por la línea roja que han establecido los morados para ello: celebrar primarias abiertas. «Si alguien quiere hacer alguna propuesta, hay una silla disponible junto a las demás organizaciones para venir a presentarla, pero no queremos hacer un debate a través de los medios», planteó el ministro.
Eso supone que el marco en el que se mueve el nuevo Frente Amplio es muy diferente, a priori, al que plantea Podemos. Los morados apuestan por un acuerdo meramente electoral que implique una lista única para los comicios, pero sin compartir más espacios orgánicos que los imprescindibles con el resto de las formaciones. Por el contrario, el Frente Amplio, según se desprende de las palabras de Urtasun —así como de lo que plantean otras fuentes—, quiere que sea Podemos quien se una a su alianza junto a todo el resto de los partidos que la conforman. No solo los morados rechazan este formato: también organizaciones como Compromís llevan meses expresando que tan solo quieren un pacto electoral con el Frente Amplio, sin profundizar más sus lazos a nivel orgánico.
La recién rebautizada alianza, además, explicó por boca de Urtasun que el «gran acto de presentación» de la candidatura y la marca previsto para el próximo día 17 de octubre se mantiene, pero también deslizó que «en los próximos días» se irán desvelando detalles y «los siguientes pasos» a dar.