Una adolescente aparece muerta junto al río Baztán, y su caso parece estar relacionado con un asesinato anterior. Así arranca el thriller español disponible en Netflix, una adaptación de la novela best seller de Dolores Redondo que combina la intriga policial con una historia personal de largo alcance. La película, dirigida por Fernando González Molina, figura en el catálogo de la plataforma con el título polaco «Niewidzialny strażnik», estrenado en 2017.
La protagonista es la inspectora Amaia Salazar, interpretada por Marta Etura. Para resolver el caso debe regresar a Elizondo, su localidad natal en Navarra, y enfrentarse a un pasado familiar doloroso. La investigación policial avanza así en paralelo con la exploración de su propia historia, un recurso que sostiene el interés del relato de principio a fin. En el reparto acompañan a Etura Elvira Mínguez, Francesc Orella e Itziar Aizpuru, que completan un elenco al servicio de una trama que no se limita al procedimiento policial.
Uno de los rasgos más destacados del filme es su ambientación. Lejos de la imagen soleada que suele asociarse a España, la historia transcurre en una Navarra lluviosa, húmeda y rodeada de bosques. Ese paisaje pesa sobre el tono de la película, que no busca una estética luminosa sino una atmósfera densa y cerrada. Sobre ese fondo, el relato recurre a elementos del folclore vasco que alimentan la incertidumbre del espectador: nunca queda del todo claro si los hechos tienen una explicación humana o si responden a algo sobrenatural. Esa ambigüedad mantiene la tensión durante buena parte del metraje y convierte la investigación en algo más que una búsqueda de culpables.
El interés de la historia se extiende además más allá de la primera película, ya que forma parte de una trilogía basada en las novelas de Redondo. La continuación «Świadectwo kości», de 2019, sigue la nueva investigación personal de Amaia, que vuelve a enfrentarse a su pasado en la comarca. Le sigue «Ofiara dla burzy», de 2020, en la que crímenes de carácter ritual amenazan a sus familiares y obligan a la inspectora a actuar en un terreno cada vez más personal. Las tres entregas comparten una misma protagonista y un mismo universo narrativo, por lo que la recomendación es verlas en el orden en que fueron publicadas, para seguir sin saltos la evolución de Amaia y de los sucesos que marcan la región.
Para quienes buscan un thriller con una identidad marcada, la combinación de misterio policial, folclore y drama familiar hace de esta adaptación una propuesta atractiva, especialmente para el público que ya conoce la obra de Redondo y para quienes se acercan por primera vez a su mundo narrativo a través de la pantalla.