La promotora del concierto de Ed Sheeran en Ciudad de México ha puesto en marcha un concurso para seleccionar al próximo telonero del cantante británico. La iniciativa, denominada Open for Legends, llega después de que Macklemore fuera expulsado de la gira por gritar «Palestina libre» durante su actuación como telonero y de que varios artistas abandonaran el tour en solidaridad con el rapero.
El certamen, organizado por Guitar Center, busca artistas que actúen como teloneros en el show que Sheeran ofrecerá el próximo 11 de diciembre en el Estadio Ciudad de los Deportes de Ciudad de México. El concurso se puso en marcha el pasado 14 de septiembre, el mismo día en que Macklemore fue apartado de la gira tras su defensa de Palestina el 5 de septiembre. La convocatoria ha generado una reacción inesperada en redes sociales: numerosos usuarios han asegurado haberse inscrito sin ser artistas ni tener intención de participar, con el objetivo de llenar las inscripciones de propuestas no válidas como protesta por lo ocurrido.
La expulsión de Macklemore provocó una ola de reacciones encontradas. Múltiples celebridades le mostraron su apoyo, como la activista Greta Thunberg y las actrices Hannah Einbinder, Marissa Bode y Florence Pugh, entre otras. En contra se pronunciaron figuras como Pink y Boy George. El respaldo al rapero también llegó desde dentro del propio Loop Tour de Sheeran: los artistas irlandeses Aaron Rowe y Beoga, la banda danesa Lukas Graham y el productor y músico Finneas, hermano de Billie Eilish, anunciaron en Instagram que abandonaban la gira.
Rowe y Lukas Graham iban a sustituir a Macklemore en las fechas estadounidenses que restan de la gira, mientras que Beoga venía interpretando junto a Sheeran varios temas —algunos coescritos por ellos mismos— en la parte central de cada concierto. Finneas tenía previsto acompañar a Sheeran en su gira por Sudamérica más adelante este año. Por ello, la expulsión de Macklemore no sería la única baja que preocuparía a las promotoras ni el único telonero al que sustituir en la gira.
Ed Sheeran también se pronunció públicamente y aseguró que la decisión no fue suya, sino de la promotora de la gira, y que intentó «encontrar una solución para todos», aunque no pudo ser. El cantante admitió estar «horrorizado por el conflicto entre Israel y Palestina», pero reconoció que no haber hablado «públicamente no significa que no tenga sus propias opiniones». «Hay una razón por la que no utilizo mi plataforma profesional para la política: entre mi público hay jóvenes, a menudo niños, de todos los orígenes. Quienes acuden a mis conciertos no esperan un foro político. Respeto la firmeza de Macklemore a la hora de alzar la voz y defender aquello en lo que cree. Sin embargo, hay espacio para múltiples enfoques que conduzcan al mismo fin: la paz», argumentó en un comunicado.
Tras toda la polémica, Macklemore donó un millón de dólares para apoyar a Palestina y retó a Kraft, dueño de un estadio en Massachusetts que instó a otros propietarios a boicotearle, a que aportara la misma cantidad. Kraft, en un mensaje en redes sociales, respondió que, antes de que Macklemore le retara a igualar su donación, Sheeran le había pedido donar 2 millones «para ayudar en la región a luchar contra esta crisis humanitaria», dando a entender que lo haría.