La actriz Selma Blair se ha disculpado públicamente por el presunto incidente ocurrido a bordo de un avión el pasado 11 de octubre, en el que, según las acusaciones, habría agredido a una auxiliar de vuelo y a una enfermera. En un mensaje en vídeo difundido el viernes, la intérprete expresó: «Lo siento mucho». Con sus palabras, Blair rompió su silencio sobre un episodio que ha ocupado titulares desde su detención.
Según la información publicada por distintos medios, la actriz, de 54 años, fue retirada de un avión en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York tras el episodio. Enfrenta dos cargos estatales por agresión en segundo grado, por los presuntos ataques contra la enfermera y contra la auxiliar de vuelo. Las acusaciones son presuntas y deberán dirimirse en los tribunales, donde la actriz tendrá que responder ante la justicia del estado de Nueva York.
En su declaración, Blair explicó que nunca tuvo la intención de herir ni de asustar a nadie. Según la versión recogida por la prensa, intentó abrir una puerta del avión durante el vuelo, un gesto que, de acuerdo con su relato, respondió a un momento de confusión y no a una voluntad de causar daño. Después, según las acusaciones, habría agredido a la auxiliar de vuelo y, ya en tierra, a la enfermera que la atendía. La actriz afirmó que se toma el asunto «muy en serio», aunque no entró en detalles sobre lo ocurrido en el interior de la aeronave.
En el mensaje, la actriz reconoció que había guardado silencio durante semanas. «Sé que he estado callada», dijo, antes de presentar sus disculpas a quienes se vieron afectados por lo sucedido. Su declaración llega después de que el caso se hiciera público y generara una amplia cobertura en la prensa de entretenimiento estadounidense, que siguió de cerca cada movimiento de la actriz desde que fue detenida.
Blair, de 54 años, es conocida por su trayectoria en televisión y cine, y lleva años siendo una figura muy visible en Hollywood. El episodio ha puesto de relieve la atención que reciben las conductas de las celebridades en espacios públicos como los aeropuertos y los vuelos comerciales, donde cualquier incidente tiende a difundirse de forma rápida. Hasta el momento, sus disculpas constituyen la principal postura pública de la actriz sobre lo ocurrido, mientras el proceso judicial avanza y no se han anunciado nuevas decisiones sobre el caso.
La disculpa de Blair se produce en un contexto en el que las personalidades públicas suelen verse obligadas a aclarar episodios de este tipo ante un público que los sigue con atención. Mientras tanto, el caso sigue abierto y las acusaciones permanecen sin una resolución judicial, por lo que cualquier nuevo avance dependerá de las actuaciones de las autoridades y de los tribunales de Nueva York.