La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal asentada en la Comunitat Valenciana que se dedicaba a la fabricación y distribución de sustancias estupefacientes a través de paquetería postal. En la operación han sido detenidas cinco personas —tres hombres y dos mujeres de nacionalidad española, con edades entre los 18 y los 44 años—, de las cuales cuatro han ingresado en prisión y una ha quedado en libertad con cargos. Se les atribuyen delitos de tráfico de drogas, organización criminal y usurpación de identidad.
Los arrestos se produjeron el pasado 9 de septiembre y los registros posteriores permitieron localizar y desmantelar un laboratorio que operaba en las comarcas valencianas de Costera y Canal de Navarrés, así como la zona donde se preparaban los paquetes para ocultar la droga. En los registros, realizados en las localidades de Anna y Alcudia de Crespins, los agentes intervinieron 26.000 euros en metálico, balanzas de precisión y diversos instrumentos empleados para la fabricación y el ensamblaje de los envíos.
La investigación se inició en agosto de 2025, cuando los investigadores tuvieron conocimiento de que se estaban canalizando actividades delictivas relacionadas con el tráfico de drogas a través de una plataforma de mensajería encriptada. La pista clave llegó desde Ghana, donde las autoridades se incautaron de tan solo 100 gramos de MDMA procedente de Valencia. Ese hallazgo permitió confirmar la existencia de una infraestructura que operaba desde España con proyección internacional.
El grupo recibía pedidos de distintos tipos de estupefacientes mediante plataformas de mensajería cifrada para dificultar el rastro policial. Una vez recibido el encargo, la organización preparaba las sustancias en el laboratorio y las remitía a los solicitantes a través de empresas de paquetería postal. Según los datos aportados por la Guardia Civil, la red llegó a realizar unos 1.500 envíos a prácticamente todas las provincias españolas y a más de 45 países, entre ellos Italia, Hungría, Rumanía, Australia, Estados Unidos, Tailandia, Taiwán y Sri Lanka. Los envíos internacionales se efectuaban de manera asidua cada semana utilizando distintas compañías de mensajería.
En el marco de la operación, los agentes se incautaron de un total de 172,5 kilos de diversas sustancias estupefacientes que se encontraban en distintos paquetes listos para ser enviados. El desglose incluye 116,5 kilos de ketamina, 18,4 kilos de metanfetamina, 6,9 kilos de cocaína, 8,8 kilos de hachís, un kilo de heroína, 20.000 dosis de LSD y 20,85 kilos de otras sustancias. Además, se intervinieron 25 kilos de sustancia de corte y 41 kilos de componentes químicos destinados a la preparación de los estupefacientes.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA), con la colaboración internacional de países como Rumanía y Hungría, donde se paralizaron paquetes y se detuvo al receptor de uno de los envíos. También se ha contado con la cooperación de Países Bajos a través de Europol y con el apoyo de Correos para la paralización de los envíos. Las diligencias han sido entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Xátiva número 2.
La organización criminal había iniciado su actividad en 2025 y operaba con una estructura estable que combinaba la producción en laboratorio, el envío postal y una red de destinatarios en España y el extranjero. La desarticulación de este entramado supone un golpe a una de las vías de distribución de drogas sintéticas que utilizan la paquetería como método para dificultar el control policial y aduanero.