La adaptación televisiva de las novelas de Dungeon Crawler Carl está en camino a Peacock, y los seguidores de la saga de Matt Dinniman ya buscan alternativas para sobrellevar la espera. La premisa de la obra —un hombre atrapado en un juego mortal subterráneo junto a su gato— combina ciencia ficción, humor negro y violencia extrema, una mezcla que no abunda en la televisión actual. Sin embargo, varias series han explorado territorios similares con distintos grados de éxito.
Entre las opciones más cercanas al espíritu de Dungeon Crawler Carl se encuentran producciones que convierten la supervivencia en un espectáculo, ya sea a través de competencias letales, distopías futuristas o comedias con monstruos. Estas cinco series comparten con la novela ese tono de aventura caótica donde los personajes deben ingeniar soluciones desesperadas para seguir con vida, a menudo con un componente satírico que aligera la brutalidad del planteamiento.
La primera parada obligatoria es Alice in Borderland, la serie japonesa de Netflix que adapta el manga de Haro Aso. En ella, un grupo de jóvenes despierta en un Tokio desierto y se ve obligado a competir en juegos de dificultad creciente donde perder significa morir. La estructura episódica, la tensión constante y la evolución de los protagonistas hacia una versión más endurecida de sí mismos recuerdan directamente al viaje de Carl y Donut por los niveles de la mazmorra.
Otra referencia ineludible es El juego del calamar, el fenómeno surcoreano que convirtió los juegos infantiles en trampas mortales. Aunque su enfoque es más dramático y menos humorístico que el de las novelas de Dinniman, comparte la crítica social disfrazada de entretenimiento sangriento y la mecánica de participantes que deben aliarse y traicionarse para sobrevivir. Su enorme popularidad demostró que el público está dispuesto a aceptar premisas extremas si vienen acompañadas de personajes bien construidos.
Para quienes buscan un tono más ligero sin renunciar a la fantasía y los monstruos, Los últimos de nosotros no encaja del todo, pero Miracle Workers ofrece una antología cómica que, en su temporada ambientada en un futuro distópico, juega con la idea de un entretenimiento letal controlado por una corporación. Más cercana al absurdo de Dungeon Crawler Carl es Upload, la comedia de Amazon Prime Video sobre un hombre que, tras morir, es subido a un paraíso digital donde las reglas del juego son tan arbitrarias como peligrosas.
Finalmente, Westworld aporta la capa de ciencia ficción seria sobre mundos artificiales donde los participantes creen tener el control. Aunque su tono es mucho más grave, la serie plantea preguntas sobre la conciencia, la violencia como espectáculo y la relación entre creadores y criaturas que resuenan con el trasfondo de la saga literaria. En conjunto, estas cinco series ofrecen un catálogo variado para quienes disfrutan de historias donde el entretenimiento y la muerte van de la mano.
La adaptación de Dungeon Crawler Carl aún no tiene fecha de estreno confirmada en Peacock, pero la expectación generada por la saga literaria sugiere que la plataforma apostará por un proyecto ambicioso. Mientras tanto, estas series permiten explorar las distintas formas en que la televisión ha representado los juegos mortales, un subgénero que sigue dando frutos y que encuentra en la obra de Dinniman una de sus expresiones más originales y divertidas.