Woody Allen rodará su próxima película en Madrid. El director estadounidense ha presentado este martes en los Teatros de Canal el largometraje, cuyo rodaje comenzará el 5 de octubre y se prolongará durante seis semanas. La cinta, aún sin título definitivo, se filmará en más de 30 localizaciones repartidas principalmente entre los distritos de Centro, Retiro y Salamanca, además de Aranjuez.
Allen ha explicado que lleva una semana recorriendo la ciudad en coche y a pie en busca de escenarios. «He recorrido la ciudad por completo. He entrado y salido del coche 25 veces buscando localizaciones para la película. He visto todo Madrid: las calles, todos los rincones, los parques», ha asegurado durante la rueda de prensa. El cineasta ha subrayado que la capital tendrá un papel que va más allá del simple decorado: «Siempre hago que la ciudad forme parte de la trama de mis películas».
La historia se desarrolla en un ambiente diplomático y sigue a una pareja de diplomáticos estadounidenses afincados en Madrid. Allen la ha definido como una comedia «con romance, intriga e infidelidades», aunque no ha querido desvelar más detalles de la trama. El director ha reconocido que el guión nació antes de decidir la ciudad donde rodarlo, pero cuando Madrid apareció entre las opciones, «todo empezó a encajar». «Siempre he pensado que Madrid es una ciudad muy elegante y bonita, perfecta para un ambiente diplomático», ha añadido.
Aunque Allen nunca había rodado en la capital, sí la había visitado en varias ocasiones para presentar películas y, sobre todo, para tocar jazz. Ha recordado su primera actuación en un auditorio madrileño, cuando todos los miembros de su banda se quedaron mirando el lugar «sin poder dejar de señalar lo que tenían delante». Esa inclinación le ha llevado a reconocer que le gusta imaginar una retirada en Madrid, aunque su vida está «demasiado ligada a Nueva York como para pensar seriamente en mudarse». También ha admitido que piensa habitualmente en retirarse porque «rodar es agotador», pero esta película le hizo reconsiderarlo: «La idea de esta historia y Madrid era algo que no podía rechazar. Era demasiado emocionante para mí».
La producción contará con más de 370 técnicos españoles, más de 50 actores españoles y más de 700 extras y figurantes. Entre los intérpretes estarán Alexi Wasser, Jemima Kirke, Peter Vives, Marton Csokas y Jakob Oftebro, además de los españoles Jordi Mollà y Paloma Bloyd. El director de fotografía será el español Javier Aguirresarobe. Allen ha anunciado además que incluirá «música local y específicamente vinculada a España y a la capital», en lugar del jazz que suele seleccionar de su propia colección.
El productor de Wanda Visión, Miguel Morales, ha explicado que el proyecto comenzó a gestarse hace unos tres años. Al principio se plantearon otros territorios españoles «con mayores incentivos fiscales», pero la respuesta de Allen fue clara: «Mr. Allen quería Madrid». Para hacer posible que la película se rodara íntegramente en la región, el Ayuntamiento participa con 1,5 millones de euros y la Comunidad con otros 1,5 millones como patrocinadores institucionales dentro de un presupuesto de 12 millones. Madrid Film Office se encargará de facilitar las gestiones relacionadas con el rodaje.
Las previsiones municipales apuntan a que el proyecto generará 1.196 empleos directos y 2.293 indirectos, y que el 79% del presupuesto se ejecutará en la ciudad. Además, el título de la película, aún por determinar, deberá incluir la palabra «Madrid». El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, han asistido a la presentación y han celebrado la elección de la capital como una oportunidad para seguir colocándola en el circuito internacional de producciones. El alcalde ha agradecido al director que haya escogido Madrid y ha destacado que durante las semanas previas ya se le ha podido ver recorriendo sus calles «como un madrileño más».