El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), liderado por Fouzi Lekjaa, presidente de la Federación marroquí de fútbol, se ha proclamado vencedor de las elecciones legislativas celebradas este miércoles en Marruecos. La formación liberal, que ya formaba parte del gobierno de coalición saliente, obtendría 97 de los 395 escaños del Parlamento, según los datos provisionales anunciados por el Ministerio del Interior.
Los comicios han estado marcados por una abstención del 61,9%, la más alta en veinte años. Solo votó el 38,08% del censo, unos seis millones de electores de los 15,8 millones inscritos. El ministro del Interior, Abdeluafi Laftit, destacó la «normalidad» de la jornada, salvo incidentes aislados que, según dijo, no tuvieron impacto en el proceso, aunque no se refirió a las denuncias sobre manipulación de urnas en Tánger. Unos 3.000 observadores, 200 de ellos internacionales, siguieron el proceso.
El PAM se ha impuesto a sus socios de coalición. La Agrupación Nacional de Independientes (RNI), de centroderecha, pasa de liderar el Ejecutivo a segunda fuerza con 66 escaños, mientras que el partido nacionalista Istiqlal mantiene la tercera posición con 65 asientos. Los resultados confirman las proyecciones de los analistas, que vaticinaban la victoria del PAM seguido de sus aliados.
La sorpresa de la noche llegó del Partido Justicia y Desarrollo (PJD, islamista moderado), que logra 54 escaños tras el descalabro de hace cinco años, cuando pasó de 125 a 13 asientos. La izquierda también avanza y consigue ocho legisladores, pese a su presencia minoritaria en el panorama político marroquí.
Fouzi Lekjaa, titular de Presupuesto y presidente de la Federación marroquí de fútbol, se perfila como el próximo primer ministro. Su partido fue fundado en 2008, entre otros, por Fouad Ali El Himma, compañero de colegio del rey Mohamed VI y consejero real. Lekjaa es una figura clave para el Mundial 2030 que Marruecos organizará junto a España y Portugal, y mantiene una estrecha relación con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Su victoria electoral y esa amistad podrían aumentar los temores en España de que la final del Mundial se dispute finalmente en el futuro estadio de Casablanca.
El sistema electoral marroquí reparte los escaños en función del número de inscritos en cada circunscripción, no de los votos válidos, lo que favorece la fragmentación y dificulta las mayorías absolutas. Por ello, los analistas locales consideran muy probable que se repita la coalición de gobierno actual —PAM, RNI e Istiqlal—, aunque con un mayor peso de los liberales.
Tras la divulgación de los resultados oficiales, el rey Mohamed VI nombrará al nuevo presidente del Gobierno, que será un miembro del PAM, la formación más votada. Aunque el partido cuenta con una dirección colegiada en la que participan los ministros de Vivienda, Fatima Ezzara El Mansouri, y de Juventud y Cultura, Mehdi Bensaid, el favorito de los analistas para liderar el Ejecutivo es Lekjaa.
La elevada abstención ha sido una constante en los últimos 25 años. En 2021, la última convocatoria, la abstención fue del 49,6%, la participación más alta en dos décadas. La mayor abstención desde que Mohamed VI ascendió al trono se registró en 2007, con un 63%, seguida del 57% en 2016. En esta ocasión, Laftit destacó la alta afluencia en el Sáhara Occidental, con un 77% en El Aaiún y un 61% en Dajla, en contra de la tendencia general.